La comunidad del colegio Santa Ana de Hernández aún sigue conmovida por la denuncia de abuso contra el sacerdote de ese establecimiento educativo. Luego de las manifestaciones que realizaron los padres para reclamar explicaciones, desde el Arzobispado platense se tomaron medidas, entre ellas que el cura acusado "cese en su oficio a cargo de la parroquia" y también se informó que "se ha elevado a la Santa Sede el correspondiente informe de las actuaciones realizadas y las conclusiones de la investigación".
En un comunicado el Arzobispado expresó: "En primer lugar es conveniente retomar la descripción objetiva realizada por el colegio mismo en su comunicado del 12/04/2022: 'que a fines del año pasado se recibió una consulta de una familia de la comunidad educativa, sobre una presunta situación de conflicto. De la investigación ordenada surge que fue una celebración en la que estaban presentes cerca de 25 alumnos en el patio abierto y a la vista de todos, acompañados de dos docentes a cargo de la actividad. El sacerdote estaba en el centro, e iba pasando cada alumno, enviado y recibido por una de las docentes atenta al desarrollo. Los docentes presentes y coordinadores de la actividad, informaron que en ningún momento se advirtió allí un acto inmoral o alguna acción que comporte una vulneración a los derechos de ningún menor'.
Luego aclaró que "las autoridades educativas mantuvieron contacto permanente con la familia de la parte interesada, acerca de lo que fue investigado desde el inicio y de las diversas actuaciones producidas -todo ello consta en actas- y siempre se dejó abierta la posibilidad de que consideren acudir a ulteriores instancias administrativas o judiciales". Por otro lado manifiesta que "se aplicaron las actuaciones en cumplimiento del protocolo institucional, presentando informe a la Jefatura de Región 1 y al Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de Niños y/o Adolescentes".
De esta forma, el Arzobispo Víctor "Tucho" Fernández determinó "por prudencia", que el sacerdote cesara en noviembre en su cargo de representante legal de ese colegio y que el día 7 de diciembre de 2021 se nombrara otra persona en ese cargo, encomendándole llevar adelante "procedimientos de investigación o administrativos correspondientes", precisó el comunicado, al tiempo que agregó que se "designó un nuevo capellán en fecha 25/11/2021 y pidió que el sacerdote indiciado no tuviera actividad alguna en ese colegio. El sacerdote no tiene ningún cargo ni tareas en colegios del Arzobispado".
Por otro lado, destacó que "según el informe que surge de la investigación, consta que el sacerdote ha cumplido con las normas del Arzobispo que prohíben estar a solas con menores de edad y realizar cualquier actividad con ellos que no sea a la vista de los demás. El sacerdote informó con claridad acerca de sus gestos de acariciar la cabeza o en algunas ocasiones besar en la mejilla, siempre delante de otras personas, expresiones que no necesariamente deben ser asociadas por sí mismas a una acción delictiva. No obstante el Arzobispo lo amonestó a evitar dichos gestos en todo momento en sus tareas apostólicas, debido a que en el contexto actual pueden provocar incomodidad o escándalo y ser fácilmente malinterpretados. Finalmente, acordó con el sacerdote que cese en su oficio a cargo de la parroquia Santa Ana, adyacente al colegio secundario".
Por último, comunica que "habiendo consultado a diversos especialistas en Derecho, con estos elementos se ha elevado a la Santa Sede el correspondiente informe de las actuaciones realizadas y las conclusiones de la investigación, a la espera de eventuales indicaciones. De todos modos, el Arzobispado está plenamente dispuesto a cooperar y a procurar cualquier colaboración que se le requiera ulteriormente en otra instancia, para contribuir a la transparencia y verdad objetiva de los hechos".
SUSCRIBITE a esta promo especial