Sonríe Boris Johnson, ya que seguirá siendo el primer ministro de Gran Bretaña. Tras la moción de censura interna sobre su liderazgo, logró mayoría de votos de los diputados y seguirá en el cargo, luego de ser criticado por las fiestas de Downing Street durante la pandemia.
De un total de 359 parlamentarios, obtuvo el apoyo de 211 mientras que 148 votaron en contra y no tienen confianza en él. Cabe destacar que este 40 % que votó en contra de Johnson, es el mayor castigo recibido de un primer ministro. Incluso, superando a su antecesora, Theresa May, quien en 2018 sobrevivió a una situación parecida.
Tras mantenerse en el cargo, Boris se mostró contento y destacó que su podrá dar vuelta la página: "Por supuesto, entiendo que lo que tenemos que hacer ahora es unirnos como gobierno, como partido. Y eso es exactamente lo que podemos hacer ahora", dijo ante la prensa. Por su parte, la ministra de Exteriores, Liz Truss, se mostró feliz por lo acontecido. "Satisfecha de que los compañeros hayan respaldado al primer ministro. Le respaldo al cien por cien", destacó quien suena como principal reemplazante de Jonhson en caso de que abandone el Gobierno.
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