No es nuevo que Lionel Messi concentra la atención en cualquier lugar donde se haga presente. Pero lo ocurrido ayer no es común y atrapó la atención de todos.
La situación se generó en la previa del partido que el PSG jugó por la Champions League contra el Maccabi Haifa. Tal es el grado de idolatría que le tienen a Leo en Israel que los niños que aguardaron en el campo de juego y posaron para las cámaras junto a las formaciones de los equipos, se dirigieron hasta su posición para abrazarlo y saludarlo.
Cada niño tenía un futbolista asignado para escoltarlo desde el túnel hasta el centro del campo de juego. Pero ese ordenamiento duró poco: Apareció Messi, junto al resto de las estrellas del conjunto parisino, y el rosarino pasó a atrapar toda la atención.
De movida nomás, el par de chicos que estaban más cerca de su posición, le extendieron sus brazos. Enseguida se arrimaron dos más. Y una vez que las filas se rompieron, otros corrieron hasta su posición para tener un mínimo contacto. Las caras de asombro hicieron que las palabras sobraran.
El afecto que recibió el argentino en los instantes previos al encuentro válido por la segunda jornada del Grupo H de la Liga de Campeones lo motivó: a los 37 minutos, marcó el que fue su primer gol de la temporada en torneos internacionales (y el quinto en lo que va de esta campaña).
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