La jugada tiene como telón de fondo el (casi) 95% de inflación del año pasado y pone a los empresarios en pie de guerra con el Gobierno, que ha salido a justificar el operativo de control que el gremio Camioneros lanzó en los depósitos de grandes cadenas de supermercados para “garantizar” el cumplimiento del programa oficial “Precios Justos”. Una cruzada a la que, según trascendió, ahora se suman organizaciones piqueteras como Somos Barrios de Pie, y quizás también estatales de ATE.
Así lo confirmaron en las últimas horas desde el entorno de Pablo Moyano, el líder de Camioneros que viene defendiendo su presencia en los centros de distribución de grupos alimenticios de la Provincia de Buenos Aires. Dicen que lo hacen para “asegurarse” de que los productos con precios congelados lleguen a las góndolas y que no están solos en la tarea porque tanto el gremio nacional ATE como Somos Barrios de Pie los acompañan en la causa que es blanco de fuertes críticas entre empresarios y opositores.
en los dos lados del mostrador
“Nos enfocamos en la difusión del programa, en la capacitación y en los canales de denuncia. Este es el talón de aquiles de la lucha contra la inflación y apoyamos la fijación de precios”, defienden desde Somos Barrios de Pie, la organización social que conduce Daniel Menéndez, a su vez funcionario de Desarrollo Social que trabaja codo a codo con Sergio Massa, ministro de Economía, y Matías Tombolini, secretario de Comercio Interior, en la autoproclamada “guerra contra la inflación”.
Siempre los congelamientos de precios fueron mirados de reojo por los empresarios, que ahora ven cómo el control estatal se robustece con el despliegue de camioneros y piqueteros en los depósitos de alimentos de las principales cadenas de la Provincia. “Lo que hacemos es colaborar con el Gobierno para que no haya desabastecimientoni se descontrole la inflación y la forma de hacerlo es participar con la Secretaria de Comercio, controlando y denunciando”, defiende Pablo Moyano, que al frente de la misión colocó a uno de sus hombres de confianza y referente de la rama logística del Camioneros, Oscar Borda, recordado, entre otras cuestiones, por haber liderado bloqueos a Mercado Libre.
Apenas comenzado el año, la situación disparó alarmas en el sector empresarial. Daniel Funes de Rioja, titular de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), advirtió ya que si bien respetan el Estado de derecho y que “ni nosotros podemos arrogarnos la función de controlar ni puede incluirse a terceros con intereses particulares. El control es una función indelegable del Estado”.
En medio de la polémica, en el Gobierno tuvieron que salir a aclarar que “no se delega ningún control” y que “cuando se presentó Precios Justos estaba el titular del gremio de la Alimentación y se dijo que ellos eran nuestros ojos en las góndolas. Y Camioneros son nuestros ojos en los depósitos, son una gran fuente de colaboración, pero no controlan precios”, justificaron.
En la misma línea, el Secretario de Comercio Interior salió a defender el rol de los gremios: “Si está bien que las empresas acudan al Estado cuando tienen problemas, también es correcto que lo hagan los sindicatos. Quien plantea diferencias por su ideología que se haga cargo, nosotros necesitamos a todos para bajar la inflación y llevar alivio a la mesa de los argentinos”, escribió en su Twitter Matías Tombolini e insistió: “La facultad de control del Estado es indelegable. Por lo tanto quiero dejar claro que los acuerdos de precios ponen a empresarios, trabajadores y al Estado en la misma mesa, con un solo objetivo: cumplirlos para seguir bajando la inflación”.
Antes, Tombolini había elogiado a Camioneros y muy puntualmente “a Pablo Moyano (…) para que los trabajadores de la rama logística del gremio aporten en la verificación del cumplimiento” de los acuerdos de precios.
La sola mención a Moyano disparó una andanada de críticas opositoras. Patricia Bullrich, por ejemplo, fustigó la incursión de “los patoteros de Moyano en los supermercados”. Fiel a su estilo, el liberal José Luis Espert, anticipó en Twitter: “Cuando los liberales gobernemos PBA, a la patota de Moyano te la sacamos con cárcel o bala de los comercios”. Mientras que el radical Gerardo Morales cuestionó: “Es increíble que el Gobierno crea que la inflación se controla mandando patovicas de Moyano a los supermercados. Esta es la muestra de un gobierno debilitado y sin conducción, que no puede mejorar la situación de los argentinos”.
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