El próximo 24 de febrero se cumplirá un año desde que Rusia invadió Ucrania y comenzó la guerra entre los países. Luego de que desde Kiev solicitaran en envío de armas ofensivas a otras naciones, el Kremlin advirtió sobre una posible “catástrofe global”.
Fue Viacheslav Volodin, presidente de la Cámara Baja del Parlamento de Rusia quien salió al cruce de esta jugada ucraniana. “Dada la superioridad tecnológica de las armas rusas, los políticos extranjeros que tomen este tipo de decisiones deben comprender que esto podría acabar en una catástrofe mundial que destruiría sus países”, aseguró.
En cuanto a Estados Unidos y las naciones que integran la OTAN, que podrían ser quienes envíen las armas a Ucrania, aseguró que todas aquellas “que se utilizarán para atacar ciudades pacíficas e intentar apoderarse de nuestro territorio llevará a represalias con armas más potentes”.
“Sean conscientes de su responsabilidad ante la humanidad”, agregó. Esta frase fue en referencia a los roles que podrían cumplir Alemania y Francia. En este sentido, en la previa a esta declaración, Emmanuel Macron se reunió con el canciller alemán Olaf Scholz para darle “apoyo indefectible en todos los ámbitos” a Ucrania.
Por su parte, Alemania manifestó su apoyo a Volodimir Zelenski pero se negó a suministrar las armas solicitadas, así como tampoco ve con buenos ojos que otros países lo hagan. Las críticas no tardaron en llegar.
“La actitud de Alemania es inaceptable. Ya ha pasado casi un año desde que comenzó la guerra. Hay gente inocente muriendo cada día. Las bombas rusas están causando estragos en las ciudades ucranianas. Los blancos civiles son atacados, hay mujeres y niños muriendo”, declaró Mateusz Morawiecki, primer ministro de Polonia.
A su vez, Polonia ofreció a Ucrania 14 tanques Leopard y varios millones de dólares para lograr que el ejército nacional se refuerce. Alemania, productor de los Leopard, sigue reticente a enviar armas pero no así dinero para financiar las compras.
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