Durante los primeros días de julio, Gladys, La Bomba Tucumana, sorprendió al revelar el delicado estado de salud por el que estaba transitando su pareja de casi dos años de relación: “Tuve la desgracia de que él se enfermara y quisiera pasarlo solo, no quiere que lo acompañe. Estoy quebradísima, muerta en vida”, había expresado con mucha tristeza la cantante al referirse al cáncer que padece Luciano Ojeda, de 37 años.
Ahora, tras la revelación de la situación, de la separación y del regreso de la pareja, se volvió a vivir una situación delicada, ya que hablando del tema en sus redes y visiblemente compungida, La Bomba afirmó: “Hola, amigos, ¿cómo están? Como ustedes siempre me acompañan y yo siempre estoy presente acá contándoles mis cosas, les quería pedir a todos los que creen en Dios, oraciones para Luciano, es mi pareja y lo amo muchísimo. Él no está bien... en este momento está con respirador, confiando en Dios y en su cuerpo, que pueda volver a estar con nosotros, conmigo. Ayer entró re bien a operarse, caminando, hermoso, y hoy cuando entro a terapia está intubado y los pronósticos no son tan buenos, así que les pido a todos que recen por Luciano”, cerró La Bomba.
Respecto de cuándo tuvieron la información sobre el diagnóstico, reveló: “Se fue a hacer un chequeo después del Covid, sin ningún síntoma absolutamente de nada y ahí descubrieron que tenía un tumor enorme en su abdomen, un sarcoma. Él estaba fantástico, no tenía ningún síntoma”, explicó, al tiempo que agregó: “Tenía un tumor que le estaba agarrando un órgano que era el riñón, encima es monorreno. Está haciendo su quimioterapia con un montón de dificultades, desgraciadamente para nosotros. Fue durísimo porque está con un riñón que está fallando, es una complicación. Lo pude acompañar en su última quimio, pero estamos rezando mucho”, dijo visiblemente dolorida.
Por último, la cantante confesó “Lo habían operado una vez. La segunda vez estuve yo presente en la operación, que era sacarle el sarcoma, que era gigante y lo tenía en su abdomen. Pesaba como seis kilos. Y siempre estuvo sin síntomas. En esta última, ya cambió, el tumor se hizo muy agresivo, empezó a crecer muy rápido. Estaba operado hacía muy poquito y a los tres meses tenía un tumor enorme en su panza. No se lo podían extirpar, entonces tuvo que empezar la quimio”, cerró.
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