“Menos ingresos por exportaciones”, “regulación del dólar oficial” y mayores “restricciones a las importaciones”, son algunas de las situaciones que la gestión de Sergio Massa deberá afrontar en los próximos meses, según el exministro de Economía, Domingo Cavallo, en un reciente análisis de la actualidad económica. Y en ese sentido, lanzó una fuerte dura advertencia al Gobierno sobre el mercado cambiario.
“El escenario optimista de mi proyección del 31 de agosto de 2022 -apunta- que resultó prácticamente igual a los resultados observados en materia de inflación al cierre de 2022 (96% comparado con 95,4%) suponía que, para evitar un salto cambiario en el mercado oficial, en el último cuatrimestre del año el Gobierno dispondría que cualquier demanda de dólares que no fuera para pago de importaciones se derivaría a un mercado libre en el que el Banco Central no intervendría, ni para comprar ni para vender”.
Sin embargo, según el exministro, “en lugar de disponer este arreglo cambiario, que significaba limitar el control de cambios y la regulación del precio del dólar oficial a las exportaciones e importaciones de bienes y no a las transacciones de servicios, el gobierno utilizó el arbitrio de inducir un adelantamiento de la liquidación de divisas por ventas de soja, pagando un tipo de cambio especial a esas exportaciones. De esa forma logró un ingreso adicional suficiente para seguir atendiendo desde el mercado oficial el pago de los servicios”.
Entonces, en su informe se pregunta si Massa “podrá seguir con este manejo en 2023 o si tendrá que producir un ajuste del tipo de cambio oficial o restringir mucho más las importaciones”. Este último aspecto es “clave”, remarca, ya que las compras al exterior se vieron fuertemente limitadas en los últimos meses, lo que generó la caída en la productividad del sector empresario y las pymes.
Desembolsos del FMI
Por otra parte, Cavallo recordó que “el desembolso neto por parte del FMI ya no será positivo como lo fue durante 2022, sino que caerá por algo más de 3 mil millones de dólares, transformando en negativo al saldo de la cuenta capital”.
Y advierte: “Si el gobierno no evita utilizar reservas para pagos de servicios y cancelación de deudas del sector privado, los menores ingresos por exportaciones y el saldo negativo de la cuenta capital, obligarán a acentuar las restricciones a las importaciones con severas consecuencias sobre el nivel de actividad económica”.
“Si en 2023 se continúa con el mismo manejo del mercado cambiario de los tres años anteriores es probable que se tienda a perder reservas por más de 10 mil millones de dólares, porque se estima una reducción de la balanza comercial de sólo 8 mil millones por efecto de la sequía y una salida neta de capitales del orden de los 2 mil millones por el saldo negativo de los desembolsos del FMI y el resto de los multilaterales”, alerta el exministro de Economía.
“Obviamente, semejante pérdida de reservas llevaría a fuertes expectativas de devaluación, a menos que el gobierno disponga una restricción adicional de los pagos por importaciones. Es un dilema muy desafiante para la política en un año electoral” añade.
Concluye con una fuerte advertencia: “Ante este panorama inflacionario, y las confrontaciones políticas e institucionales, tanto en el Frente de Todos como en Juntos por el Cambio, más la prédica de Javier Milei, es muy probable que un salto en el tipo de cambio oficial antes de que esté definido el resultado electoral se transforme en un ´Rodrigazo´. Por esta razón yo estimo que el gobierno optará por evitar la pérdida de reservas. Si lo hace derivando a un mercado libre los pagos por servicios y las cancelaciones de deuda del sector privado, podrá reducir, pero no eliminar, el riesgo de una fuerte recesión”.
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