Desde hace 10 años “Perlita” - una caniche blanca- y Elena -82- son compañeras inseparables. Comparten rutinas hogareñas, disfrutan de los paseos por el barrio y durante la pandemia afianzaron una especie de diálogo de frases que se responden con saltos y ladridos breves. Historias similares se repiten en miles de hogares de adultos mayores. Y los especialistas coinciden: las mascotas acompañan y mejoran su bienestar emocional.
Ana Moreira Uribe, psicóloga con orientación en gerontología, asegura que hay muchos estudios que concluyen que las mascotas son importantes para los adultos mayores. Incluso, para las personas con demencia.
“Está comprobado que muchos adultos se calman con la mascota al lado, les sirve de referencia y como organizadores de la cotidianidad”, apunta la especialista.
La psicóloga asegura que hay personas mayores que tienen cuidadores en su casa que expresan el deseo de volver a tener una mascota o incluso de tenerla por primera vez.
“El perro o el gato realmente son de compañía, el tema es que las mascotas necesitan que alguien las cuide y para el cuidador pago es una tarea más y muchas veces eso es un impedimento”, agrega la profesional.
En esa línea opina que debería haber paseadores y una especie de obra social económicamente accesibles, para facilitarle la tenencia de mascotas a los adultos.
Un estudio realizado en el ámbito urbano argentino durante la pandemia, indica que entre los facilitadores que colaboraron para atravesar el período de aislamiento, el tener o estar con una mascota se encontró en el séptimo lugar, antes que la espiritualidad, la actividad física e, incluso, los recursos económicos y formación.
Sin embargo, no tuvieron el mismo efecto los relevamientos que se hicieron sobre mascotas virtuales. Los resultados no son concluyentes respecto de los beneficios para el alivio de la soledad. Pero se consigna que el desarrollo de mascotas robóticas intentarían brindar alguno de los beneficios de las mascotas reales, pero sin la necesidad del cuidado que demandan los seres vivos.
En algunas residencias y hogares de adultos mayores también se analiza la posibilidad de incorporar mascotas para estudiar los beneficios en el vínculo con esa población.
En mayo de 2023 la Legislatura Porteña aprobó la primera ley que permite el ingreso de mascotas a las residencias para personas mayores.
ANTÍDOTO PARA LA SOLEDAD
Silvia Gascón, directora de la maestría en Gestión de Servicios de Gerontología, de la Universidad Isalud también sostiene que está comprobado que los animales domésticos son una gran compañía para las personas adultas, especialmente para aquellas que sufren una soledad no deseada.
“Especialmente los perros son una compañía, expresan mejor su complicidad y cariño, pero hay que tener recaudos como el tema del tamaño para que no sea dificultoso sacarlos a pasear o evitar el riesgo de que se crucen cuando el adulto mayor va caminando y se pueda lastimar”, dice.
Gascón opina que los gatos también pueden ser una buena compañía y por ser más tranquilos, presentan menos riesgos.
“Todo tiene que ver con la manera en la que son criados y se establecen las relaciones, pero hay que aclarar que nunca reemplazan la compañía de los seres queridos, de los familiares, de los hijos, de los amigos. Las mascotas son una ayuda, un complemento”, afirma la especialista.
La cercanía con las mascotas acompaña y calma la angustia que causa la soledad no elegida
Tanto los adultos que tienen una intensa vida social como aquellos que son amantes de la vida hogareña coinciden en que tener una mascota les abre un universo de nuevas vivencias, experiencias únicas y en la mayoría de los casos de una gran ternura.
Ese es el caso de Susana, una vecina de la zona de Parque Saavedra que compartió 11 años de su vida junto a “Tormenta”, una perra que rescató de la calle y a la que bautizó de esa manera porque apareció como un rayo en un día de lluvia.
Susana podría escribir un libro de anécdotas sobre “Tormenta” y hasta asegura que el temperamento de su perra la hizo popular en su barrio, al punto que cuando hacía pedidos en los comercios de su zona, muchos la agendaban con el nombre de su mascota.
Aconsejan evaluar el tamaño y carácter de la mascota para evitar accidentes hogareños
“Nos hicimos inseparables, pero más de una vez tuve que pagar sánguches de chorizo o bondiola que robaba de manera increíble, se acercaba a los puestos moviendo la cola y cuando se congraciaba con la persona, saltaba y se los llevaba”, recuerda la mujer.
COMPAÑÍA INCONDICIONAL
El veterinario Héctor Rodríguez, presidente del Colegio de Veterinarios de la Provincia, distrito La Plata, dice que no hay dudas de la importancia de las mascotas para los adultos porque son una compañía incondicional.
“En pandemia, la mascota fue una compañía importante para los adultos. Muchos estaban muy aislados y creo que los animales salvaron a muchos de la depresión y otras patologías psicológicas”, afirma el profesional y destaca que los mayores son muy responsables en el cuidado de sus animales.
En relación a la incorporación de las mascotas en la vida de una persona mayor, el profesional recomienda que no se haga mucho después de los 70 años por los accidentes domésticos que pueden producirse. “Hay que evaluar el tiempo que van a coexistir y los accidentes hogareños que se dan con mucha frecuencia, como las caídas, incluso se ven fracturas de cadera”, asegura el veterinario.
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