“No vayas más con el celular en el bolsillo o en la mochila cuando vas al colegio. O escondelo en una de las medias”, fue la advertencia que una madre de 35 años le hizo a su hijo de 14 en su casa de la localidad platense de Melchor Romero. Claro, asustada y aún conmocionada por el asesinato de Morena Domínguez, la nena de 11 años asaltada en Lanús, la mujer confesó a EL DIA que esto le llevó a tomar recaudos más drásticos con su pequeño.
Lo que nunca imaginó la joven mamá es que horas después del crimen ocurrido en el Conurbano, su nene sería otra víctima de la inseguridad cuando se dirigía a su colegio. El robo fue violento y cruel, que de milagro, no terminó en una verdadera tragedia.
Según reveló Andrea, la mamá, el asalto a su hijo en Melchor Romero “tuvo un final muy distinto, aunque haya igualmente padecido un terror similar al de Morena”.
“DÁMELO O TE DOY UNA PUÑALADA”
Andrea hizo saber en exclusiva a este diario que pese a no estar tan lejos la escuela de su vivienda, su hijo no suele ir solo. “Vivimos a unas 15 cuadras de la Escuela Técnica Nº 4, de 173 y 516, por lo que habitualmente mi hijo de 14 años va con un compañerito. Pero el jueves ese chico no iba a clase y el mío fue caminando solo”, contó.
“De casa salió a las 7 de la mañana, cuando todavía es de noche, lo mismo que cuando lo vio este ladrón en 522 y 167, donde ese pibe, de más de 20 años, estaba charlando con un hombre grande al que le pedía fuego como si estuviera por fumar”, consignó luego Andrea.
Enseguida citó: “ahí fue que el delincuente decide dejar a este señor y siguió caminando a mi hijo, hasta que en 521 y 167 lo alcanzó, lo agarró fuerte del cuello y lo empujó contra un árbol”.
Bajo amenazas de muerte, el asaltante continuó con feroces advertencias y poco le importó que sea menor de edad. “Lo obligó a mi nene a darle el celular, un Samsung A50. `Dámelo o te doy una puñalada´, le dijo y le ordenó caminar junto a él, llevándolo sujetado del cuello. En 167 entre 520 y 521, le preguntó a mi hijo si el arito que tenía en una oreja era de oro y le ordenó que se lo diera, a lo cual mi hijo se vio forzado a hacerlo”, detalló la mamá angustiada.
Sin embargo, el joven hampón no se conformaba y le arrebató la mochila. “Se la revisó toda, porque buscaba plata, que mi hijo no llevaba. Por eso le robó el celular y el arito de enchapado en oro”.
Andrea citó después que el solitario asaltante, mientras caminaba junto al menor, lo amedrentó con otra advertencia. Al respecto, la mujer ventiló que “le advirtió que si mi hijo hacía señas a alguien de lo que le pasaba, iba a apuñalarlo. También lo asustó diciéndole que le iba a dar un cuetazo. Pero él del miedo no vio ningún arma”.
“Hasta que en 517 y 168, obligó al nene que le diera la contraseña del teléfono para desbloquearlo. Luego le dijo: `andate calladito a la escuela y no cuentes nada´. Huyó y se metió en una villa de calle 516. Más tarde, un compañero de mi hijo me comentó en un mensaje que al mío le habían robado el celular. Y la maestra me tranquilizó, porque me dijo que no estaba lastimado. Eso era lo que más me preocupaba, que lo hayan herido”, resaltó Andrea.
“AL RATO QUERÍAN VENDERLO”
Su bronca por el azaroso momento que afrontó su hijo adolescente se acrecentó cuando mencionó que “me contaron que al rato del asalto a mi hijo, dos en moto querían vender el celular robado en la villa de 516, que abarca desde 163 hasta 167”. Y cerró: “hay videos de este ladrón”.
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