Una familia vivió durante la madrugada de ayer un verdadero calvario en su vivienda ubicada en un sector de Barrio Aeropuerto. Mientras descansaban, una banda se coló en su vivienda y, mediante agresiones de todo tipo, despertó a sus integrantes para hacerle vivir la que muy probablemente sea la peor noche de sus vidas.
En base a lo que pudo averiguar este diario, el hecho tuvo lugar alrededor de las 1.30 de la mañana, en calle 20 A entre 600 y 602. Según fuentes oficiales, los sujetos actuaron con el rostro totalmente cubierto para evitar que sus rostros quedaran grabados en la retina de sus víctimas.
Se tiene certeza que los hampones llegaron al lugar en tres motocicletas. Cuatro fueron los que llevaron a cabo la incursión delictiva mientras que los restantes se quedaron en el exterior haciendo las veces de campanas y al cuidado de los vehículos. Por los indicios hallados en la escena, todo apunta a que los ladrones ingresaron por el frente de la propiedad luego de saltar una reja.
Luego, con sumo sigilo, abrieron una ventana y avanzaron por la casa de dos pisos tomando diferentes posiciones. Una vez que se sintieron seguros lanzaron el golpe. Mientras dos reducían a la familia que se encontraba en el piso superior los restantes se encargaron del dueño de casa que se hallaba en el living.
Inmediatamente comenzaron con un fuerte interrogatorio. “¿Dónde están los dólares?”, preguntó durante varios minutos uno de los sujetos. Finalmente el damnificado decidió ofrecer las llaves de su camioneta con la clara intención de que se fueran lo antes posible para resguardar a su familia.
Todo estaba listo para que los sujetos huyeron con la Renault Kangoo pero a último momento el damnificado tuvo el impulso de intentar defender lo suyo. En ese marco, la víctima salió de su casa y se trenzó a golpes con uno de los ladrones. Fue en ese momento en el que la tensión alcanzó su pico máximo ya que uno de los sujetos disparó su revólver. No se sabe si se equivocó o si realmente tuvo la intensión de asustar al damnificado para que liberara a su secuaz.
Lo cierto es que el tiro fue a dar directamente al suelo, justo en el lugar en el que se encontraban forcejeando. Por centímetros, la noche no terminó en tragedia. Al final dejaron la camioneta, saltaron el muro y huyeron con los teléfonos de las víctimas.
SUSCRIBITE a esta promo especial