El asombro y la bronca embargaron ayer por la tarde a un vecino de Abasto luego de descubrir que le habían vaciado por completo su casa de fin de semana. Para tomar dimensión del atraco basta con decir que se llevaron hasta los utensilios de cocina.
Según lo reportado a las autoridades, los delincuentes se apoderaron de una considerable cantidad de dispositivos electrónicos y objetos de valor. El hecho está rodeado por un fuerte halo de misterio ya que ni los propietarios ni la policía puede entender cómo hizo la banda para llevarse tremendo botín sin dejar rastros.
Puntualmente, según una fuente vinculada al caso, “no dejaron una huella que pueda justificar que usaron un vehículo de gran porte para llevarse todo de un saque”. Frente a esta incógnita se baraja una hipótesis que depende de un rastrillaje por la zona.
Según el postulado, todo apunta a que pudieron haber estacionado el vehículo de gran porte a varios metros del lugar y luego trasladaron cada objeto de valor hasta ese sitio.
Escondido en la vegetación y con la oscuridad como aliada se apropiaron de un sinfín de objetos. El otro punto preocupante es que no se vio movimiento en la propiedad. “Sólo un vecino reportó que vio a un hombre ingresar a la casa. Pero está claro que una sóla persona no pudo haberse llevado todo lo que está faltando en el lugar”, remarcó.
Se sabe que los asaltantes accedieron a la propiedad, ubicada en 236 entre 504 y 506, tras romper dos candados.
Una vez dentro, los ladrones revisaron minuciosamente cada uno de los espacios, eligiendo cada uno de los objetos que se llevarían en función de su peso y las posibilidades de comerciales en el mercado negro.
Se llevaron una heladera, una cocina eléctrica, un dispenser eléctrico, dos bombas presurizadora de agua, un termotanque eléctrico de 120 litros, un ventilador, un colchón de una plaza, un televisor de 42 pulgadas y un juego de seis sillas de comedor, entre otros objetos.
SUSCRIBITE a esta promo especial