WASHINGTON
Una jueza accedió ayer a la petición de un fiscal especial de desestimar los cargos contra el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, por presuntamente intentar alterar el resultado de las elecciones de 2020 que perdió contra Joe Biden.
El fiscal especial Jack Smith, que investiga los dos casos federales contra el magnate, recomendó a la jueza de tribunal de distrito Tanya Chutkan que detuviera el caso debido a la política del Departamento de Justicia de no procesar a un presidente en funciones.
Desde las elecciones del 5 de noviembre se daba por sentado que Trump se libraría de estos dos procedimientos, el mencionado sobre injerencia electoral, y el otro por guardar documentos clasificados después de irse de la Casa. Blanca. El fiscal Smith ya había cancelado todas las fechas del calendario judicial para los dos casos, dándose un plazo hasta el 2 de diciembre para “analizar esta situación sin precedentes y determinar cómo proceder de acuerdo con la política del Departamento de Justicia”.
Como se dijo, el Departamento ha seguido la política de no procesar a un presidente en ejercicio desde 1973, en pleno escándalo del Watergate, pero el caso de Trump, elegido presidente tras ser procesado penalmente, es inédito. El director de comunicaciones del magnate republicano, Steven Cheung, lo calificó de “gran victoria para el Estado de derecho”.
“El pueblo estadounidense y el presidente Trump quieren un fin inmediato a la politización de nuestro sistema judicial y esperamos unir a nuestro país”, afirmó Cheung en un comunicado.
El presidente electo estaba acusado de conspiración para defraudar a Estados Unidos y para obstruir un procedimiento oficial, es decir la sesión del Congreso para certificar la victoria de Biden. Fue interrumpida el 6 de enero de 2021 por una turba de partidarios del expresidente.
SUSCRIBITE a esta promo especial