El exigente plan de ajuste que propone el gobierno de Javier Milei es visto con muy buenos ojos desde el Fondo Monetario Internacional (FMI), que no duda en plantear mayores recortes en los subsidios cuando crea necesario.
En esta ocasión, el organismo que lidera Kristalina Georgieva le pidió a la nueva gestión que aplique incrementos superiores al 200% en las tarifas de luz y un 150% para el caso del gas, desde febrero. Además, de aquí en adelante, se deberán implementar actualizaciones mensuales en el costo de ambos servicios por inflación.
Además, desde el Fondo Monetario Internacional instaron al presidente Javier Milei a considerar aumentos “continuos” en el transporte urbano, y aclararon que se exceptuará a aquellos que reciban asistencia social, mientras que el recorte previsto en subvenciones es de 0,2 puntos del PBI.
Se trata de un paso clave de cara al objetivo propuesto por el ministro de Economía, Luis Caputo, que contempla reducir los subsidios a la energía en 0,5 puntos del PBI durante este año.
En este sentido, el Gobierno también modificó un impuesto a los combustibles (que se mantenía congelado desde 2021), lo que provocó un incremento en el precio de la nafta desde la hora cero de ayer jueves de entre un 10% y 25%.
Además, el FMI aseguró que el Gobierno argentino se comprometió a eliminar “en el corto plazo” el cepo cambiario y también las distorsiones que existen tanto en exportaciones como en importaciones.
No obstante, reconoció que el plan económico de Javier Milei está en riesgo por factores políticos y por su impacto social.
Según el organismo, “tras la gran devaluación inicial a mediados de diciembre, las autoridades se han comprometido a mantener una política cambiaria coherente con los objetivos de acumulación de reservas y un régimen basado en el mercado que evite el enfoque anterior de gestionar los mercados de divisas paralelos y de futuros”.
El FMI instó a Milei a considerar que haya aumentos “continuos” en el transporte urbano
Esta serie de exigencias se conocieron luego de que el Fondo destrabara un nuevo desembolso de 4.700 millones de dólares para el gobierno argentino, correspondiente a la séptima revisión del programa.
La información surge del staff report aprobado por el Directorio del organismo correspondiente a la séptima revisión del programa argentino, por el cual se aprobó el desembolso de U$S4.700 millones. Allí mencionaron que, inicialmente, la consolidación de las cuentas públicas se sustentará en un ajuste del gasto en torno a 3% del PBI.
Dentro de las medidas propuestas incluyeron: “Reducciones en los subsidios energéticos ineficientes, con aumentos iniciales en las tarifas de electricidad (superiores al 200%) y gas (superiores al 150%) a partir de febrero, luego de audiencias públicas en las que se espera que las autoridades describan sus planes para recuperar el costo de producción”.
El Gobierno decidió no retirar los subsidios a los usuarios de los niveles 2 y 3 durante este mes para evitar una eventual judicialización del aumento de las tarifas eléctricas, por lo cual un 65% de los hogares de todo el país seguirá pagando por la energía menos de un 10% del costo real.
La resolución de la Secretaría de Energía incluirá un incremento del precio estacional para los hogares nivel 1.
Tras la decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, de cambiar el cronograma de aumentos de tarifas y adelantar la suba de la electricidad, en la Secretaría de Energía estaban trabajando sobre la letra chica de la resolución que va a actualizar el Precio Estacional de la Energía Eléctrica (PEST) para que los usuarios comiencen a abonar el costo real y se cumpla con la meta de reducir el déficit fiscal energético.
Sin embargo, fuentes cercanas al Ministerio de Economía confirmaron a EconoJournal que el Gobierno evalúa mantener el precio estacional para los hogares de clase media y sectores populares, es decir, para los usuarios del nivel 2 (bajos ingresos) y el nivel 3 (ingresos medios), por lo menos durante febrero y marzo y, los únicos que pagarían la tarifa plena, serían los usuarios de nivel 1, que representan poco más de un tercio del total.
En cuanto a las tarifas de energía, en las últimas horas se conoció que la Secretaría de Energía que conduce Eduardo Rodríguez Chirillo estudia la posibilidad de postergar las subas del gas, para evitar un impacto mayor en la inflación, y avanzar con la de electricidad. Es que el consumo de luz crece exponencialmente durante el verano y, en consecuencia, el gasto en subsidios es mayor. De hecho, la demanda eléctrica en el Sistema Eléctrico Interconectado Argentino (SADI) superó ayer los 29.500 MW y alcanzó un nuevo récord que generó cortes a lo largo del país.
En otro apartado, el staff report desliza que el aumento en los tributos a los combustibles líquidos reemplazará el ingreso que esperaba Caputo por la suba de retenciones incluida en el texto original de la ley ómnibus, equivalente a 0,5 puntos del PBI. “En cuanto a las medidas fiscales, las autoridades planean ahora normalizar los impuestos especiales sobre los combustibles a partir de febrero, lo que permitirá eliminar los derechos de exportación antes de lo previsto, fortaleciendo así la calidad del ajuste fiscal”, afirmaron.
En efecto, el Gobierno confirmó un aumento de 630% en esos impuestos que redundó en una suba del 6,5% promedio en la nafta súper en todo el país. De todos modos, aún resta la actualización de los cuatro trimestre de 2023 que serán aplicadas de forma gradual en marzo, abril y mayo próximos, segúnn Infobae.
“Si el Gobierno actualiza el impuesto a los combustibles todo junto, el precio de la nafta podría subir un 25%. El valor real del tributo cayó un 85% entre diciembre de 2018 e igual mes de 2023. La recaudación mensual cayó un 77%. Nación podría juntar recursos extras por 0,37% del PBI y las Provincias por 0,15%”, detalló el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
SUSCRIBITE a esta promo especial