Un verdadero golazo, el más rápido en la historia del club, a los 18 segundos, parecía encaminar la victoria de Tigre como local de Central Córdoba.
Florián Monzón llegó al fondo por la derecha, frenó y enganchó para levantar un centro de “rabona”, que Tomás Galván convirtió de cabeza entrando por el segundo palo.
Así fue la apertura, antes de completarse el primer minuto, del equipo que bajo la conducción de Sebastián Domínguez, que en el segundo tiempo como que entró en pausa y lo pagó con el empate.
Central Córdoba, que llegó con seis derrotas consecutivas, revivió con los cambios y a través de Luis Angulo logró el 1-1.
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