Otra vez una madrugada de miedo en la Ciudad, donde la inseguridad se ha convertido en un drama y en una pesadilla. En este caso, para una jubilada de Los Hornos.
El hecho sucedió en una vivienda de la calle 63 entre 153 y 154, donde la víctima, de 66 años, se encontraba sola.
Fue antes de las cuatro de la mañana el momento en que tres desconocidos armados irrumpieron en su propiedad, mediante el empleo de una barreta.
En esas circunstancias, una vez vulnerado el acceso, no tuvieron mayores inconvenientes en reducir a la mujer, a la que llenaron de amenazas.
Obviamente buscaban dinero y, para ablandarla, le pegaron un golpe en el rostro. Así de salvajes e inhumanos, porque no había ninguna necesidad de recurrir a la violencia física.
La noche cerrada, el factor sorpresa y la superioridad numérica, ya eran demasiados factores que jugaban en favor de los ladrones. Pero igual quisieron marcarle la cancha y demostrar que estaban dispuestos a cualquier cosa con tal de lograr su propósito. Y vaya si lo lograron.
De acuerdo al reporte oficial, al que accedió este diario, los asaltantes se apoderaron finalmente de cinco mil dólares, unos cuatro millones de pesos y hasta el auto de la mujer, un Renault Kwid de color blanco.
Con la fuga de los delincuentes, la mujer pudo pedir ayuda al 911, por lo que minutos más tarde una patrulla del Comando se acercó al domicilio para interiorizarse del caso y tener la mayor cantidad de datos posibles de los responsables del ataque.
Sin embargo, no resultaron ser muchos los datos que pudo aportar en ese instante la damnificada, ya que -mencionó- los intrusos tenían sus rostros completamente cubiertos.
Sí conocieron las características del rodado y su chapa patente, información que comunicaron vía radial para que se active un operativo cerrojo.
De todas formas, al menos al cierre de esta edición, no se comunicó la aparición del vehículo ni la captura de quienes se lo llevaron.
Las cámaras, por protocolo, serán uno de los elementos de prueba que ahora buscarán los pesquisas, así como la existencia de testigos.
No hubo referencia al trabajo de Policía Científica en la escena para el levantamiento de rastros.
La causa tramita ante la seccional tercera de La Plata, con conocimiento de la UFI Nº 9 de Autores Ignorados.
En el barrio la noticia de lo ocurrido corrió con mucha fuerza y dejó una sensación de temor enorme.
Es que no hay momento de mayor vulnerabilidad para una persona que cuando se encuentra entregada al descanso y es ingresada de manera tan abrupta en un espiral de tanta violencia.
Afortunadamente, más allá del traumático episodio vivido, la mujer no necesitó la presencia de una ambulancia ni ser derivada a un centro asistencial.
SUSCRIBITE a esta promo especial