Los partidos de la NBA de Los Angeles Lakers y Los Angeles Clippers previstos el sábado por la noche en la capital del estado de California fueron aplazados debido a los incendios que están azotando la ciudad desde el martes, anunció el organismo el viernes por la noche.
Los Lakers tenían que enfrentarse a los San Antonio Spurs y los Clippers a los Charlotte Hornets.
El partido del jueves entre los Lakers y los Hornets ya fue pospuesto por la misma razón.
Según el más reciente balance de las autoridades, 11 personas han fallecido por estos incendios, que ya han destrozado más de 10.000 edificaciones. Además, han quemado hasta ahora más de 14.000 hectáreas, informó la agencia contra incendios de California.
El personal de los Lakers se ha visto afectado por los incendios, como el entrenador J.J. Redick, que vio consumida por las llamas la casa que alquilaba en Pacific Palisades, un barrio de lujo que prácticamente ha sido borrado del mapa.
"No creo que haya llorado o gritado así en varios años", dijo J.J. Redick, realojado en un hotel con su esposa y sus dos hijos.
"Fue una devastación y una destrucción total, (...) todo desapareció", agregó Redick. "No creo que puedas prepararte nunca para algo así".
Antes del entrenamiento de los Lakers del viernes, "hablamos de ello como grupo", explicó el entrenador del equipo de LeBron James.
"Es nuestra responsabilidad y la responsabilidad de todos en esta institución dar un paso al frente y ayudar a la gente".
Aunque el juego del sábado fue cancelado, el entrenador espera que la próxima reanudación de los partidos "dé un poco de esperanza a la gente" tras esta catástrofe.
La tristeza de Francisco
Por su parte, el papa Francisco manifestó este sábado su tristeza por la devastación causada por los incendios, en un telegrama enviado al arzobispo de Los Ángeles.
"Entristecido por la pérdida de vidas humanas y la amplia devastación causada por los incendios cerca de Los Ángeles", afirmó el pontífice en el mensaje, donde también expresó su "cercanía espiritual" con las víctimas, indicó el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, número dos del Vaticano.
Según el último balance de las autoridades, 11 personas han fallecido en estos incendios, que destrozaron más de 10.000 edificaciones y quemaron más de 14.000 hectáreas.
SUSCRIBITE a esta promo especial