Luego del acuerdo que alcanzó la dirigencia de Gimnasia a la hora de optar por Alejandro Orfila como el sucesor de Diego Flores, la Comisión Directiva comienza a trabajar para el mercado de pases mens sana. Para esta ocasión, entre los pedidos del famante entrenador y la salida de futbolistas que han contado con escasos minutos en el primer semestre.
El DT uruguayo se calzó el overol y se metió de lleno a pensar el armado del plantel para el Clausura 2025. Con un diagnóstico sobre las necesidades del equipo y las falencias en las que principalmente se detectan lo lento y previsible del juego.
Por eso, las primeras búsquedas del mercado, al margen de las necesidades vinculadas a la columna vertebral del equipo (un volante central y un goleador) apuntan a extremos picantes, jugadores rápidos que le permitan al entrenador uruguayo un juego dinámico y que le permita el uno contra uno para desequilibrar por las bandas una idea que ya tuvo Marcelo Méndez y que no pudo sostener ante la salida de Benjamín Domínguez y la ausencia (luego definitiva) de su compatriota Matías Abaldo.
Hoy, el plantel tripero carece de jugadores de esas características más allá de la presencia de Alejandro Piedrahíta. El colombiano es el único extremo y ni siquiera los volantes tienen características de ida y vuelta por la banda. En los últimos meses, se ha improvisado por afuera con Manuel Panaro, Pablo De Blasis, Santino Primante, Bautista Merlini y hasta Rodrigo Castillo tuvo obligaciones defensivas en el último clásico disputado en el Bosque.
Todavía no hay nombres, pero sí está claro el perfil de la búsqueda. Esa, justamente, es la forma de trabajar de Orfila, que suele pedir característcas de jugadores y luego analiza los nombres que el acerca la directiva, al margen de alguna sugerencia puntual que pueda hacer el propio entrenador.
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