Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
NECROFOBIA

El cine nacional y una apuesta por el terror

Se estrenó ayer en las salas locales, tras una larga espera, el primer filme argentino del género en 3D

LUIS MACHÍN, BIEN MANCHADO DE SANGRE COMO DICTA EL GÉNERO,  PROTAGONIZA “NECROFOBIA”, EL PRIMER FILME ARGENTINO DE TERROR FILMADO EN 3D
LUIS MACHÍN, BIEN MANCHADO DE SANGRE COMO DICTA EL GÉNERO, PROTAGONIZA “NECROFOBIA”, EL PRIMER FILME ARGENTINO DE TERROR FILMADO EN 3D

El cine de terror en Argentina es, prácticamente, una excepción: una cultura cinéfila que rechaza abiertamente los géneros ha marginado de su producción a un formato habitualmente desprestigiado por pochoclero y adolescente, una definición, por supuesto, que empequeñece las posibilidades simbólicas y metafísicas que han explorado tantos grandes directores con el horror. A tal punto es decir “cine argentino de terror” un oxímoron que, en 2008, se estrenó por primera vez en 20 años un largometraje del género en el circuito comercial argentino (“Visitante de invierno”, de Sergio Esquenazi, rodada en los bosques de Pinamar).

Aquel estreno fue un logro para el género a nivel nacional, y llegó en parte gracias al empuje de una nueva generación de cineastas que apuesta por el terror y, de a poco, consigue introducirse en el mainstream. Uno de los referentes de ese grupo es Daniel De la Vega, quien desde su debut en 1997 insiste con el terror y, ahora, anota en el currículum un enorme triunfo: acaba de estrenar “Necrofobia” en las salas argentinas, primera producción argentina del género en ser filmada en 3D. Además, el filme cuenta con un elenco enorme, encabezado por Luis Machín en el rol de Dante, y también cuenta con Gerardo Romano, Raúl Taibo, Viviana Saccone, Julieta Cardinali y Hugo Aztarun.

LA TRAMA

Dante es un sastre cuya fobia le impide estar en contacto con la muerte. Cada vez que se encuentra frente a un cuerpo muerto, experimenta una sensación espeluznante que le hace perder la cabeza. Su enfermedad se agrava cuando su hermano gemelo muere, y él ve “su propio rostro” en un ataúd. A partir de este hecho traumático se rompen los muros de su realidad, varias personas cercanas a él son asesinadas y alguien quiere incriminarlo. Dante busca resolver el enigma de las muertes, pero se ve atrapado en una lucha constante entre lo real y no real. Ya decía Einstein que “la realidad es una mera ilusión, aunque una muy persistente”.

Muy cerca de la tradición del giallo, género italiano de terror y suspenso caracterizado por una buena dosis de sangre, las influencias del director también hacen un notable guiño al enfoque que David Lynch diera al género, bien lejos del cine de susto. Se trata, en definitiva, de un thriller psicológico que envuelve al propio espectador, atrapado en la irrealidad del personaje principal e intentando dilucidar, con él, qué es real y qué no en un espiral de muerte y psicosis, una sensación aumentada por el uso del 3D.

“Necrofobia” ganó en 2013 el premio “Work in progress” que otorga el BAFICI a los filmes sin terminar, y además contó con el apoyo el INCAA para terminar la producción e, incluso, aportando un gran presupuesto destinado a publicitar el filme y sacarle al espectador argentino dos fobias, el miedo al cine nacional y el pánico al cine de terror.

LA DEMORA

Sin embargo, cuando llegó el momento del estreno, fueron las salas las que eligieron otras propuestas por sobre la película del argentino, quien, furioso, salió a disparar contra ciertas costumbres de la industria.

“Nosotros teníamos una fecha de estreno tres meses antes, pero esa realidad se choca con la decisión de los grandes circuitos que el lunes antes del estreno te levantan o bajan el pulgar”, reveló De la Vega en una reciente entrevista.

“Lo que me pasó con mi película les pasa a todos, lo que ocurre es que yo salí a quejarme de ese grupo de empresas exhibidoras extranjeras que privilegian a ‘Hércules’ con 120 salas, privándome de las pocas que necesitaba la mía”, prosiguió, para cerrar diciendo que “nos están diciendo qué tenemos que ver. Me parece que acá la lucha no es una cuestión comercial, sino tener un lugar para el recupero de una industria que está consolidándose”.

Pero finalmente la hora le llegó a la película de De la Vega, que puede verse en los cines de La Plata desde ayer. Una apuesta de su realizador y sus productores por un género impopular que busca crecer.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...