Velaron los restos del Malevo Ferreyra en su propio domicilio
Hoy será inhumado su cuerpo con su habitual vestimenta y el imponente sombrero
| 23 de Noviembre de 2008 | 01:00
TUCUMAN.- Familiares, amigos y ex compañeros de la Policía tucumana despidieron ayer los restos del ex comisario Mario "Malevo" Ferreyra durante el velatorio realizado en su casa de San Andrés, a 15 kilómetros de la capital provincial. Los familiares del ex comisario decidieron enterrarlo con su vestimenta habitual: pantalones blancos, camisa negra y el habitual sombrero.
Mientras era grabado por las cámaras de un canal de noticias, el pasado viernes el ex policía se suicidó de un disparo en la cabeza ya que minutos antes habían arribado a su finca efectivos de Gendarmería, que debían detenerlo por su responsabilidad en una causa por presuntas violaciones a los derechos humanos perpetradas durante la última dictadura militar.
Los restos del ex comisario fueron velados desde la mañana de ayer en su vivienda donde se observaron escenas de profundo dolor. Más allá de que el "Malevo" había alertado sobre su falta de decisión, sus familiares no podían ocultar su congoja ante el terrible episodio.
Un detalle llamó la atención en la finca de San Andrés: una bandera roja había sido atada en lo alto del tanque de agua donde Ferreyra se quitó la vida para evitar ser arrestado por Gendarmería Nacional.
Dolorosa despedida
Con el correr de las horas, amigos y ex compañeros del fallecido se acercaron al responso para brindarle un último adiós. No obstante, al cierre de esta edición era esperada la llegada de la madre y un hermano de Ferreyra, provenientes de Capital Federal, en tanto que se aguarda para hoy el arribo de otro de sus hijos, con residencia en los Estados Unidos.
Por este motivo, los familiares decidieron los restos recién serán inhumados hoy para, así, aguardar la llegada de quienes desean despedirse el ex policía. Así, los restos de Ferreyra finalmente serán enterrados hoy en el cementerio de la localidad de Pereyra, en las afueras del Gran Tucumán, donde hace 63 años había nacido el extinto comisario.
Un grupo de ex compañeros de la fuerza de seguridad se acercaron ayer al velatorio y recordaron los operativos protagonizados por el "Malevo". Uno de los efectivos presentes lo describió como "un tipo que siempre iba al frente. Se jugaba por la sociedad, entrábamos a zonas peligrosas y los delincuentes nos respetaban".
Con el sombrero puesto
Sus familiares decidieron que el ex comisario sea enterrado con su vestimenta característica, es decir, el pantalón blanco, la camisa negra y un imponente sombrero blanco.
El ex comisario se mató el pasado viernes ante las cámaras de televisión cuando en medio de una entrevista observó el ingreso de gendarmes a su propiedad con la orden de detención en su contra.
Algunos días atrás había proclamado su inocencia durante una entrevista con el diario local La Gaceta. "No tengo nada que ver. Que investiguen, que vayan a los lugares, que busquen. Si miento, que me fusilen", enfatizó, al tiempo que advirtió: "Me declaran prófugo, y aquí estoy. Si viene Gendarmería, que me acribille; ya no me interesa".
Poco después del suicidio, el comandante de Gendarmería Osvaldo Calderón, indicó que "no hay muchos otros detalles que dar que tengan que ver con la investigación dado que hay secreto de sumario impuesto. Quiero resaltar que los gendarmes no habían ingresado a la vivienda. Cámaras de un canal de Buenos Aires tomaron las imágenes de los hechos inmediatos".
Además, el funcionario destacó que "la orden de allanamiento era para la detención del señor Ferreyra en virtud de que está imputado en una causa federal relativa a los Derechos Humanos. Cuando ingresan al domicilio ya tenían la orden de allanamiento. No se ingresó sin orden de allanamiento ni siquiera se logró tomar contacto con el señor Ferreyra".
El ex policía había sido condenado en 1993 a prisión perpetua por un triple homicidio, ocurrido dos años antes, cuando se desempeñaba como titular de la Brigada de Investigaciones de la policía tucumana.
Mientras era grabado por las cámaras de un canal de noticias, el pasado viernes el ex policía se suicidó de un disparo en la cabeza ya que minutos antes habían arribado a su finca efectivos de Gendarmería, que debían detenerlo por su responsabilidad en una causa por presuntas violaciones a los derechos humanos perpetradas durante la última dictadura militar.
Los restos del ex comisario fueron velados desde la mañana de ayer en su vivienda donde se observaron escenas de profundo dolor. Más allá de que el "Malevo" había alertado sobre su falta de decisión, sus familiares no podían ocultar su congoja ante el terrible episodio.
Un detalle llamó la atención en la finca de San Andrés: una bandera roja había sido atada en lo alto del tanque de agua donde Ferreyra se quitó la vida para evitar ser arrestado por Gendarmería Nacional.
Dolorosa despedida
Con el correr de las horas, amigos y ex compañeros del fallecido se acercaron al responso para brindarle un último adiós. No obstante, al cierre de esta edición era esperada la llegada de la madre y un hermano de Ferreyra, provenientes de Capital Federal, en tanto que se aguarda para hoy el arribo de otro de sus hijos, con residencia en los Estados Unidos.
Por este motivo, los familiares decidieron los restos recién serán inhumados hoy para, así, aguardar la llegada de quienes desean despedirse el ex policía. Así, los restos de Ferreyra finalmente serán enterrados hoy en el cementerio de la localidad de Pereyra, en las afueras del Gran Tucumán, donde hace 63 años había nacido el extinto comisario.
Un grupo de ex compañeros de la fuerza de seguridad se acercaron ayer al velatorio y recordaron los operativos protagonizados por el "Malevo". Uno de los efectivos presentes lo describió como "un tipo que siempre iba al frente. Se jugaba por la sociedad, entrábamos a zonas peligrosas y los delincuentes nos respetaban".
Con el sombrero puesto
Sus familiares decidieron que el ex comisario sea enterrado con su vestimenta característica, es decir, el pantalón blanco, la camisa negra y un imponente sombrero blanco.
El ex comisario se mató el pasado viernes ante las cámaras de televisión cuando en medio de una entrevista observó el ingreso de gendarmes a su propiedad con la orden de detención en su contra.
Algunos días atrás había proclamado su inocencia durante una entrevista con el diario local La Gaceta. "No tengo nada que ver. Que investiguen, que vayan a los lugares, que busquen. Si miento, que me fusilen", enfatizó, al tiempo que advirtió: "Me declaran prófugo, y aquí estoy. Si viene Gendarmería, que me acribille; ya no me interesa".
Poco después del suicidio, el comandante de Gendarmería Osvaldo Calderón, indicó que "no hay muchos otros detalles que dar que tengan que ver con la investigación dado que hay secreto de sumario impuesto. Quiero resaltar que los gendarmes no habían ingresado a la vivienda. Cámaras de un canal de Buenos Aires tomaron las imágenes de los hechos inmediatos".
Además, el funcionario destacó que "la orden de allanamiento era para la detención del señor Ferreyra en virtud de que está imputado en una causa federal relativa a los Derechos Humanos. Cuando ingresan al domicilio ya tenían la orden de allanamiento. No se ingresó sin orden de allanamiento ni siquiera se logró tomar contacto con el señor Ferreyra".
El ex policía había sido condenado en 1993 a prisión perpetua por un triple homicidio, ocurrido dos años antes, cuando se desempeñaba como titular de la Brigada de Investigaciones de la policía tucumana.
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