Persisten las quejas de los vecinos por las luminarias del servicio de alumbrado público que se rompen y pasan los días sin que las reparen. Ahora desde donde pusieron el grito en el cielo fue en calle 14 casi esquina 37, donde una luminaria dejó de funcionar hace ya varios días y el lugar se convirtió, al decir vecinal, en “una boca de lobo”. “Me cansé de llamar y no vienen a repararla”, planteó una vecina.
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