La Plata, capital del fútbol: el inagotable aporte de la Ciudad

Es parte de la historia mundial del fútbol, que a lo largo del tiempo aportó técnicos, dirigentes y jugadores. Carlos Bilardo y Alejandro Sabella fueron los únicos en otorgarle a Argentina un título mundial y dos subcampeonatos. Además, Gimnasia, entre los más antiguos, es el cuarto club en el mundo que está jugando en la Primera División de su Liga. Y es el padre deportivo de Estudiantes y La Plata Rugby Club

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La Plata es sinónimo de fútbol. Una cantera inagotable. Una tierra fértil para el desarrollo de este deporte. Incluso desde antes que exista la Asociación del Fútbol Argentino. La Ciudad tuvo en Estudiantes y Gimnasia a dos representantes de lujo, con sus matices, pero siempre dejando en primer plano a los platenses, ya sea en sus equipos como en los seleccionados.

Los Profesores, la famosa delantera de Estudiantes de los inicios de la década del ‘30, El Expreso, el equipo de Gimnasia que mostró una nueva manera de jugar al fútbol. El desarrollo de las divisiones juveniles, la rabona del Beto Infante, el Lobo del ‘62, la revolución de La Tercera que Mata, el Estudiantes de Osvaldo Zubeldía... Sobran los ejemplos como para poner a La Plata en un contexto más destacado y con un respeto que fue ganado en cancha a lo largo de la historia.

Los clubes siempre tuvieron peso y voz en la AFA. Desde la época de Héctor Delmar en los ‘80, junto a Nelson Oltolina y Raúl Correbo. En 1982 el Pincha peleaba el torneo contra Independiente. No era un Independiente común y corriente: tenía un equipazo y un respaldo mayor. Faltaban dos fechas y Vélez no quiso salir a jugar el segundo tiempo por unos supuestos petardos explotados en el vestuario visitante. Nunca se pudo comprobar si realmente sucedió lo denunciado por jugadores del Fortín. La presión en ese momento era para que le dieran el partido perdido a Estudiantes, situación que irremediablemente le daba el título al Rojo. Pero tres 10 días de intensas negociaciones se logró reanudar el partido. La historia es conocida, ganó el Pincha en el final con gol del Tata Brown y casi que selló el título.

En 1993, Héctor Delmar lucho férreamente para que el Torneo Centenario no quedara desierto como la Copa Argentina de 1970. No solo lo logró, sino que fue por más: cambió la ventaja deportiva que obligaba a que River le ganara dos veces para ser campeón por la localía, en un acto de fe para que el equipo -que esa tarde tenía el debut de Roberto Perfumo como DT- diera la vuelta olímpica en su casa, ante su gente. Julio Grondona, poco afecto a las expresiones públicas, entregó la Copa en mano al presidente tripero. En un guiño del destino, la copa había sido fabricada en 1929, año del otro título tripero.

Años después la Ciudad tuvo sus otros hombres fuertes. Años de Héctor Domínguez en calle Viamonte y más adelante con Julio Alegre, Director de Selecciones y la persona que estuvo detrás de Marcelo Bielsa, el técnico que revolucionó con trabajo y resultados en Eliminatorias pero le fue muy mal en el Mundial. Pero cómo habrá sido de bueno lo realizado que el propio Julio Grondona le pidió que siguiera en el cargo pese a quedar eliminado en la primera fase del Mundial. Hoy sería imposible.

La Selección fue cercana a los equipos platenses desde sus orígenes. Ya en el Mundial de 1930 dos representantes bien locales sacaron pecho en ese Mundial de Uruguay que tuvo de todo. Pancho Varallo y el Nolo Ferreira se pusieron el equipo al hombro, incluso en la final donde prevaleció el apriete por sobre el fútbol. Volvieron con la medalla de plata y ya dejaron en claro que a la hora de buscar jugadores no se podía esquivar la mirada a nuestra ciudad.

Estudiantes es uno de los siete clubes que más jugadores le aportaron a la historia de la Selección. Más que eso, dos de sus técnicos formados en el Country y en la desaparecida cancha auxiliar en 55 y 1 llevaron a la Argentina a lo más alto. El primer lugar para Carlos Salvador Bilardo, que llevó adelante el proceso más exitoso hasta esta aparición de Lionel Scaloni.

Con el Narigón al frente, la Selección fue campeona del mundo en México 1986 y subcampeona en Italia ‘90. No existe otro técnico que haya logrado semejante en nuestra historia.

Uno de sus alumnos, Alejandro Sabella, fue la cabeza del grupo que estuvo a un paso de la gloria. En el Mundial de Brasil 2014 llegó a la final pero un polémico arbitraje (como años atrás en Roma) le privó del título que merecía. El penal no sancionado sobre el Pipa Higuain pudo cambiar la historia, que en tiempo suplementario favoreció a Alemania.

Ese cuerpo técnico se nutrió de personas de la Región. Claudio Gugnali, ex jugador de Estudiantes y referente del fútbol en Ensenada. Junto a él Julián Camino, campeón con el Pincha y con pasado en Berisso, en Villa San Carlos. Completó el staff el Profe Pablo Blanco, de Bavio al mundo. Al día de hoy sigue vinculado a la AFA.

Y el tercer gran proceso que tuvo la Selección fue el actual con Lionel Scaloni, que no se formó en La Plata pero sí se consolidó como jugador profesional en el Pincha, club del que guarda el mejor de los recuerdos. Su PF es Luis Martín, el goleador histórico de la Liga Amateur Platense

De ese proceso Estudiantes fue el club que formó más jugadores del plantel campeón del mundo en Qatar detrás de River. Fueron tres los futbolistas (Gerónimo Rulli, Juan Foyth y Joaquín Correa, que a último momento se quedó afuera pero fue parte de los festejos), además de los mencionados Scaloni y Martín. Imposible de minimizar el aporte.

Y si de ciclos se trata es imposible e injusto olvidar el trabajo de Don Miguel Ignomiriello en la Selección. Fue su pasión, trabajo y empuje el que llevó a la Argentina al Mundial de 1974 luego de años de abandono. Fiel a su costumbre armó un bolso, juntó a promesas (entre ellos Fillol, Kempes y Bochini) y se fue de gira por el Norte con un equipo que se preparó para jugar en la altura de La Paz, en donde ganó 1-0 y casi que selló la clasificación a la copa del mundo. Fue un plantel que no tuvo apoyo de AFA.

En la primera copa del mundo ganada por Argentina en 1978 con César Menotti en el banco de suplentes, el Gato Rubén Pagnanini y Héctor Baley fueron dos productos del semillero pincha que se dieron el gusto de tener la medalla en el pecho que solo llevan los Campeones del Mundo.

Juveniles de Estudiantes y Gimnasia

Por último un detalle no menor y que al día de hoy llena de orgullo a los hinchas de Gimnasia: Diego Armando Maradona, una de las mayores glorias del fútbol mundial eligió el proyecto del Lobo para ser su entrenador. Podría haberse quedado en su casa o aceptar otras propuestas superiores en loe conómico. Se vino a La Plata y tuvo el reconocimiento que el fútbol argentino no le realizó antes. En cada escenario que visitó con su Gimnasia tuvo muestras de cariño.

Estudiantes y Gimnasia históricamente le aportaron jugadores y entrenadores valiosos a la selección Sub en cada copa del mundo. El Pincha le dio 19 jugadores y el Lobo siete.

A continuación los jugadores que jugaron el Mundial al momento de vestir la roja y blanca:

Luis Islas (1983); César Loza (1991); Claudio París (1991); Lionel Scaloni (1997); Bernardo Romeo (1997); Juan Fernández (1999); Ernesto Farías (1999); Luciano Galletti (1999); Diego Colotto (2001); Marcelo Carrusca (2003); José Sosa (2003); Pablo Piatti (2007); Agustín Rossi (2015); Juan Foyth (2017); Santiago Ascacibar (2017); Lucas Rodríguez (2017); Jerónimo Pourtau (2019); Facundo Mura (2019); Valente Pierani (2025).

Y los del Lobo: Hernán Cristante (1989); Guillermo Larrosa (1995); Leandro Cufré (1997); Sebastián Romero (1997); Alan Ruiz (2011); Ignacio Miramón (2023); Juan Manuel Villalba (2025).

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