El balance del primer semestre de la temporada para Thiago Agustín Tirante ha sido por demás positivo. En esto seis meses, el tenista de La Plata encontró la mejor versión de su juego desde que se sumó al circuito profesional.
Hasta arranca el arranque de este año, Tirante deambuló por las puertas del Top 100 del ranking, pero sin fortuna. No encontraba la medida en torneos ATP; aunque en algún momento daba alguna que otra sorpresa, pero no tenía la consistencia suficiente.
En tal sentido, el tenista oriundo de la barriada de La Cumbre se encargaba de jugar muchos torneos de características menores como es el caso del circuito Challenger. En ese momento se dudaba que Thiago podría volver al primer nivel del tenis.
Tirante no se entregó. Sabía que en esta temporada tenía que salir del estanco en que se encontraba. Se preparó física como mentalmente y un detalle que pocos saben, Thiago cambió de raqueta. Sigue con la misma firma, pero introdujo variantes, que todavía están “en prueba”, pero al platense le cayeron bien sobre todo por su potente tiro de derecha.
En el camino de Tirante se cruzó un hecho trascendental para su carrera como tenista. Ser parte del equipo argentino de Copa Davis para enfrentar en el cruce a Corea del Sur, en la ciudad de Busan.
“Me acuerdo que estaba en la ruta para irme de vacaciones cuando me sonó el teléfono. Era Javier Frana y me dijo que estaba para ser parte del equipo. Ni lo dudé al decirle que cuente conmigo. Enseguida le hablé a mi mamá y mi papá, que son el sostén de mi carrera, de que iba a representar a Argentina”, afirmó Thiago.
Dentro del equipo de trabajo no había unanimidad para que Thiago vaya a la ciudad coreana de Busan por el extenso viaje y el hecho de que se perdería una gran parte de la gira de polvo de ladrillo en nuestra continente; aunque la decisión de Thiago estaba tomada hacer su estreno en el representativo argentino.
El hecho de participar, ante la negativa de otros tenistas de participar en la serie contra Corea del Sur, Tirante se convirtió en el jugador número 92 de forma parte del seleccionado argentino en la historia de la Copa Davis; mientras que el capitán Frana le dio la responsabilidad de ser el primer singlista. Ganó y perdió un partido, pero rindió a las expectativas.
Según lo que expresó Tirante en la charla esta participación en la Copa Davis “fue un despegue” para su posterior tránsito en el circuito ATP, cuando parecía que lo podría haber perjudicado. Claro que esto depende de la mentalidad de cada jugador.
En el caso de Thiago fue una “inyección de optimismo” con los resultados que obtendría en el certamen. Por ejemplo, llegar por primera vez a cuartos de final de un Masters 100 (Roma) y a la tercera ronda de una Masters 1000 (Roma), que lo hizo escalar en el escalafón mundial, ya que hoy se encuentra en su mejor ubicación: 52.
En este momento, Tirante está en nuestro país ultimando los detalles para viajar al viejo continente y antes de su participación en el césped de Wimbledon lo hará en el torneo ATP 250 de Eastbourne.
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