¡Ay! ¡Qué alivio, chicas! ¡Se amigaron!
¿Quiénes, Susy?
La Pato y la Kari.
¿Patricia Sosa y Karina la princesita? No sabía que estaban peleadas.
¡No, mensa! La Bullrich y la hermana del Presi.
¿Cómo sabés?
¿No viste la foto? Se las ve cordiales, sonrientes, compartiendo la mesa en la oficina de Kari. “Siempre juntas”, la titularon. Es la foto política de la semana.
¿Y te la creíste? Más trucho no se consigue.
¿Vos decís que está hecha con inteligencia artificial?
Eso o es una pose “pour la galerie”, para hacernos creer que está todo bien en el entorno de los hermanitos presidenciales.
No es por nada, pero ¿vieron que cuando el barco se hunde, las ratas son las primeras en abandonarlo?
Y eso, ¿qué tiene que ver?
Digo, nomás. Convengamos que el Peluca no está teniendo un rating muy alto últimamente, y falta sólo un año para las próximas elecciones.
Me hiciste acordar del tango “Yira, Yira”, del siempre vigente Enrique Santos Discépolo. “Cuando manyés que a tu lado se prueban la ropa que vas a dejar...”
¡Qué clara que la tenía Discépolo! Hoy como ayer. Sus letras son una radiografía de la argentinidad, sin fecha de vencimiento.
¿Y ustedes creen que la Pato puede llegar a cortarse sola?
¡Ni lo dudes! En la política la lealtad no existe. Todos se cambian de camiseta a la primera de cambio. Son camaleónicos por naturaleza. Si no, mirálo a Danielito Pichichi Lancha. Siempre encuentra un palenque donde rascarse.
La borocotización nuestra de cada día.
¿Y eso qué es?
¿No te acordás, Nelly? Eduardo Lorenzo, alias Borocotó, en las elecciones legislativas de 2005, fue elegido diputado nacional por el PRO. Pero, ni lerdo ni perezoso, a los pocos días abandonó su espacio para aliarse con el oficialismo kirchnerista.
¡No tienen vergüenza!
¡Chocolate por la noticia! Descubriste América, amiga.
¿Y qué otros “pases” vislumbrás en el horizonte, sabionda?
Hay cada vez más desencantados. El hechizo de la novedad del “outsider” se está esfumando con prisa y sin pausa.
Eso pasa. Es moneda corriente. Los amigos del campeón son fieles mientras sigas en la cima. En cuanto empezás a declinar, si te he visto, no me acuerdo. Chau, chau, adiós …
Otra que se corta sola es la Vice, que ni se habla con los Milei.
No me acuerdo de ningún Presidente argentino que se haya llevado bien con su Vice. Hay como una maldición gitana ahí. Es una constante.
¡Cierto! Menem versus Duhalde; CFK versus Cobos; De la Rúa versus Chacho Alvarez; Néstor versus Scoli; CFK versus Alberto. Como perro y gato todos. Matrimonios malavenidos.
Y después nos asombramos del berretaje de “Gran Hermano, Degeneración Chatarra”. Cabeza a cabeza con nuestra lamentable y paupérrima clase política.
Puerta giratoria tiene esa pocilga. Entran y salen como los chorros de las comisarías.
Igual que en la Rosada. No se avisora ninguna caripela nueva. Los muertos vivos se agazapan para entrar una vez más.
Siguiendo con la temática discepoliana, ¿qué tal si esta noche “nos emborrachamos bien, pa’ no pensar?”
Mientras no sea “La última curda”.
Vos no, Nelly. Sorry. Sos la conductora designada. ¡Chin, chin!
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