Mientras La Plata atraviesa jornadas de marcado descontento por las deficiencias en las prestaciones públicas, diferentes vecinos de la cuidad unificaron sus voces para denunciar una situación insostenible: la falta total de agua corriente en sus hogares. El panorama, que afecta tanto a la localidad de Altos de San Lorenzo como a un sector de Villa Elvira, expone no solo el desabastecimiento crónico sino también la total ausencia de respuestas.
En Altos de San Lorenzo, el epicentro del conflicto se concentra en la intersección de las calles 19 y 80. Allí, los frentistas aseguran que la problemática escaló a niveles críticos en el último tiempo, impidiéndoles realizar las tareas domésticas más elementales. “Hace meses que no hay una gota de agua. Ahora directamente no alcanza a llenar la cisterna. El caudal no es capaz de subir 40 centímetros de altura. No nos dan bolilla”, protestó indignado un vecino de la cuadra.
La sospecha de los vecinos apunta directamente a una falla en la infraestructura de bombeo del barrio y que se encontraría fuera de servicio sin que ninguna cuadrilla se acerque a revisarla. “La bomba de agua que hay en la esquina de 19 y 79 no se escucha funcionar y cada vez que llamo al 0800 no podés hablar con nadie”, añadieron.
En ese sentido, la mayor preocupación radica en el mediano plazo y el impacto del clima. “Ojalá que se pongan las pilas y solucionen el inconveniente. No podemos estar sin agua. De persistir el problema, cuando venga la primavera esto será como el desierto”, alertaron con desesperación.
Asimismo, sobre la calle 74 entre 8 y 9, la realidad es idéntica pero el contexto social agrava el escenario. Los vecinos de esta zona arrastran diez días consecutivos con las canillas completamente secas, una realidad que se extiende de manera calcada a los hogares de la calle 6 y 74.
Una vecina de la tercera edad expuso el padecimiento que atraviesan desde hace días: “Hicimos entre 4 y 5 reclamos pero no tenemos solución. Encima, si vos no pagás la factura cada mes te cortan el servicio. Soy una jubilada que cobra la mínima”, lamentó la mujer.
Sin respuestas a través de las vías telefónicas institucionales, los habitantes de ambas localidades exigen la intervención urgente para que se normalice el suministro, antes de que la persistencia del invierno y la llegada de las estaciones cálidas los afecte aún más.
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