El frío, la humedad y las guardias de clínicas privadas saturadas por los pacientes pediátricos y adultos con enfermedades respiratorias. En los últimos años, se reitera la postal a esta altura del calendario. Advierten en el sector privado que quedan muy pocas camas disponibles y se aplica el triage en cada jornada para ponderar la gravedad de cada caso.
La situación de desborde se da en las clínicas privadas y en los hospitales públicos con menor intensidad. El hospital Ludovica es el que tiene mayor demanda dentro de la esfera pública. Los pacientes pediátrico demandan atención médica por cuadros de bronquiolitis, gripe y estados agudos de alergia (tal como ocurre en otoño y primavera).
En él ámbito privado la mayoría de las guardias tienen pacientes con esperas de varias horas. Los casos que no son graves o de emergencia, tienen que esperar varias horas para ser atendidos.
Una fuente de la asociación de clínicas de la provincia de Buenos Aires (Acliba) aseguró que quedan muy pocas camas para internación y apuntó que las guardias tienen trabajo casi sin respiro. En la Federación de Clínicas privadas de la provincia de Buenos Aires plantearon un panorama similar e indicaron que las camas están cubiertas entre un 85 y 90 por ciento.
CRECEN LAS CONSULTAS
Desde el lunes pasado crecieron exponencialmente las consultas en la Ciudad. El altísimo porcentaje de humedad combinado con bajas temperaturas (más cercanas al invierno que al otoño), generaron un combo que derivó en el crecimiento de consultas de niños y adultos.
Según pudo saber este diario, en La Plata hay poco más de 1.000 camas en clínicas privadas. Consultadas distintas fuentes por este diario, la alta demanda de consultas y cuadros respiratorios generó más del 80 por ciento de ocupación de las camas, aunque este índice es relativo porque tiene una dinámica vertiginosa por las altas médicas y la constante llegada de nuevos pacientes.
Por estos días se observan cuadros agudos de vías superiores. Son el motivo principal de consulta ambulatoria y de guardia rápida. La combinación de frío y encierro facilita la transmisión viral con casos de resfríos comunes y rinofaringitis (Obstrucción nasal, dolor de garganta y febrícula): gripe (Influenza): Fiebre alta de inicio súbito, dolor muscular generalizado y decaimiento pronunciado; laringitis y faringitis: muy frecuentes en pediatría, caracterizadas por la típica “tos de perro” o disfonía, agravadas por el aire frío y húmedo de la noche platense.
Otros cuadras recurrentes en las guardias son las infecciones de vías inferiores (con mayor tasa de internación). Estas consultas saturan las salas de guardia y aumentan los requerimientos de camas en pisos o terapia intensiva: bronquiolitis (Virus Sincicial Respiratorio - VSR), es lo más intenso de la temporada en la guardia pública y privada para menores de 2 años. Produce sibilancias y dificultad para respirar. También hay casos de bronquitis agudas y neumonías en adultos mayores y pacientes con comorbilidades. Suponen un volumen altísimo de placas de tórax y laboratorios en los prestadores públicos y privados.
Por el alto porcentaje de la humedad actúa como un fuerte desencadenante de crisis en pacientes con vías aéreas hiperreactivas, como crisis asmáticas (el aire frío y la proliferación de ácaros u hongos por la humedad ambiental disparan espasmos bronquiales) y la exacerbación de EPOC: adultos mayores fumadores o exfumadores que sufren descompensaciones graves ante los primeros fríos, requiriendo oxigenoterapia de urgencia.
VACUNACIÓN
Este cuadro de situación se da en el marco de escasez de vacunas antigripales, según plantearon vecinos que intentaron aplicarse las dosis y no encuentran dosis en vacunatorios municipales, hospitales públicos que dependen de la Provincia y en farmacias.
Tanto la Municipalidad como la provincia de Buenos Aires apuntaron al gobierno nacional por la falta de provisión de las dosis necesarias para la inmunización de la población.
En el caso de los centros municipales, desde la Comuna se informó que llegan por semana cerca de 20 dosis para cada centro de salud que tiene vacunatorios. En tanto, en las farmacias resulta casi imposible conseguir dosis para afiliados de IOMA y la aplicación particular ronda entre los 65.000 y 70.000 pesos.
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