Estimado lector queremos agradecer el interés que usted muestra por nuestros artículos.

Cualquier sugerencia que tenga para mejorar la calidad de la información que brindamos todos los días del año será bienvenida.

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Pronóstico  La Plata, Bs. As.
Temperatura: 15 °C
Nublado
Humedad: 71 %
21.9.2017
KEFIR Y KOMBUCHA

Hongos y bacterias para beber

Recomendar artículo Imprimir artículo

Suplementos naturales desintoxicantes y equilibrantes del sistema digestivo, entre otras cosas. Alimentos de la antigüedad que vuelven como tendencia

La tendencia de incorporar alimentos sanos, agroecológicos y naturales crece día a día y va sumando, además de adeptos, nuevas recetas y preparaciones que benefician el organismo.

El kéfir y la kombucha son dos bebidas de origen antiquísimo hechas a partir de la fermentación de hongos y bacterias que equilibran el funcionamiento del sistema digestivo y desde allí, todo el cuerpo.

UNA BENDICION

La palabra kéfir proviene del turco, y significa “bendición”. Este preparado es originario del Cáucaso y se utiliza desde la época de los sumerios.

La leyenda cuenta que sus consumidores superaban los 100 años, y por eso la teoría de que ingerir este cultivo fermentativo alarga la vida y mantiene la buena salud.

“No se trata de un ‘medicamento’, sino de un cultivo de lactobacilos, prebióticos y probióticos que regeneran la flora intestinal”, cuentan los especialistas.

Se trata de gránulos o nódulos gelatinosos, de color blancuzco, similares a las flores de coliflor, que tras su fermentación brindan una bebida carbonatada ácida (por el ácido láctico que contiene).

Su principal virtud es mantener en equilibrio y restaurar el ecosistema de la flora intestinal. La mucosa intestinal absorbe selectivamente lo que el cuerpo necesita y eliminar las sustancias tóxicas.

El kéfir tiene efecto desintoxicante, regenerador y estimulante de las defensas naturales. Presenta propiedades antivirales, antifúngicas y antibióticas y estimula el sistema inmunológico.

En forma externa, es muy útil como antiséptico y se lo recomienda para tratar acné, psoriasis y alergias, y el virus del herpes. Está comprobado que ayuda a curar infecciones intestinales crónicas, enfermedades del sistema respiratorio, el hígado, la vesícula biliar y los riñones, además de ser beneficioso luego de tomar antibióticos que dañan la flora intestinal.

Los especialistas explicaron que no hay restricciones para su uso, sólo considerar que no quede muy dulce en caso de personas diabéticas sin tratamiento médico.

LA PREPARACION

Los nódulos de kéfir pueden cultivarse en forma casera en agua, leche de distintas semillas o jugo de frutas.

Su preparación es muy sencilla: en una jarra de vidrio se colocan tres cucharadas de nódulos hidratados de kéfir, 50 gramos de azúcar que activará la fermentación (idealmente, debe ser integral), medio limón, dos frutas secas (higos, dátiles o pasas de uva) y un litro de agua pura. Es importante tener en cuenta que el líquido no debe ocupar más de dos tercios del volumen del envase, ya que tiene que haber un espacio libre para el aire.

Posteriormente, hay que revolver con un cucharón de madera o plástico (evitar el metal), tapar la jarra con un lienzo sujetado con una banda elástica y dejar 24 horas en reposo, en un lugar templado y protegido de la luz.

Al día siguiente, se revuelve y se macera por otras 24 horas. Por último, se extraen los nódulos (que se habrán multiplicado, lo cual indica que la preparación fue bien hecha), y se exprime el limón en el líquido obtenido, que será apenas dulce y ligeramente ácido.

Según el tiempo de cultivo, el efecto será diferente sobre la regulación de la función intestinal: el de menos de 24 horas es laxante (se debe tomar por la noche); el de 72 horas, astringente; y el intermedio, de 48 horas, neutro.

MADE IN CHINA

La kombucha era consumida en China, en tiempos de la dinastía Sin (221 A.C.) y recién ahora adquirió fama mundial. La tradición cuenta que Kombu fue a la casa real y le regaló el hongo de la kombucha al emperador, quien quedó maravillado y ordenó producirlo en su imperio.

Esta bebida ciento por ciento natural está elaborada según una antigua receta de té, azúcar y cultivos de Kombucha.

En definitiva, es té (verde o negro) infusionado y azucarado que se pone a fermentar con una colonia de levaduras y bacterias, es decir el hongo.

Para tomarlo, hay que prepararlo como un té, endulzarlo y –en general- beberlo frío, como un refresco.

Entre los muchos beneficios que hacen gozar de buena fama a la kombucha está su efecto “detox”, porque posibilita la desintoxicación hepática, refuerza el sistema inmune y aporta energía.

Además, la kombucha posee una variedad de nutrientes, como ácidos y ésteres, que otorgan a esta bebida su particular sabor y burbujas.

Dentro de estos componentes se encuentra el ácido glucónico, la diferencia principal entre la composición de la kombucha y el vinagre de sidra de manzana.

Uno de los mayores beneficios de esta bebida es la desintoxicación, que promueve la salud hepática. Es rica en muchas de las enzimas y ácidos bacterianos que produce tu cuerpo y/o utiliza para desintoxicar el sistema, reduciendo así la carga pancreática y hepática.

Pero además mejora la digestión, la claridad mental y el estado de ánimo. Ayuda a prevenir y a tratar todo tipo de artritis y es extremadamente rica en antioxidantes y ayuda a estimular la respuesta inmunológica y niveles de energía.

  • + Vistas
  • + Comentadas

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...