Soledad Andreani la dueña del Ford Ka negro que se utilizó para descartar los restos desmembrados de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada brutalmente en la ciudad de Córdoba, fue detenida anoche por supuesto encubrimiento, según confirmaron fuentes del caso.
Se trata de la tercera persona arrestada en el marco de la investigación luego de Claudio Gabriel Barrelier, imputado por homicidio agravado por violencia de género, y Osvaldo Fassetta, de 47 años, acusado también por encubrimiento.
Andreani, ex pareja del principal sospechoso, fue trasladada bajo un fuerte operativo encabezado por la Policía de Córdoba a la Jefatura de Policía de Córdoba.
La mujer ya había sido convocada en dos oportunidades a declarar como testigo ante el fiscal Raúl Garzón. Incluso, en los últimos días había dado entrevistas a distintos medios de comunicación para defender su versión de los hechos.
“Me arrepiento de haberlo ayudado”, aseguró entonces al referirse al préstamo del vehículo, aunque no detalló por qué mandó a su hijo a lavar el coche cuando Barrelier se lo devolvió.
Según relató públicamente, Barrelier le pidió el auto con la excusa de que necesitaba llevar ropa a un familiar. También sostuvo que sintió que algo “feo” podía pasar antes de entregarle las llaves, pero que finalmente accedió al pedido de quien había sido su pareja durante algunos meses.
Según relató, el hombre construyó vínculos de confianza con todos sus allegados, incluidos sus hijos. “Él se había comprado a toda mi familia. Mi hijo me mandaba mensajes diciendo: ‘Ma, me defraudó’. Mi hijo lo adoraba”, contó.
Visiblemente afectada, reiteró que jamás imaginó que pudiera estar involucrado en un hecho de semejante gravedad y volvió a lamentar haberle prestado el vehículo. “Tengo hijos. Me arrepiento de haberlo ayudado y de haberle prestado el auto ese día”, afirmó.
Uno de los momentos que más impactó a Soledad ocurrió cuando Gabriel Vega, el padre de Agostina, llegó hasta su vivienda para hablar cara a cara con Barrelier mientras la adolescente era buscada intensamente. La mujer aseguró que presenció toda la conversación y dijo que su ex respondió todas las preguntas con absoluta seguridad y sin mostrar dudas o contradicciones.
“No titubeó en ningún momento”, recordó. Incluso señaló que fue él quien condujo gran parte de la charla, aportando explicaciones y detalles sobre los últimos movimientos de la adolescente. “Me llamó mucho la atención todo lo que él le contó y la firmeza con la que hablaba. ¿Cómo no le iba a creer si parecía verdad todo lo que decía?”, sostuvo.
Andreani quedó bajo sospecha desde el inicio de la investigación porque es la propietaria del Ford Ka negro que, para los investigadores, fue utilizado para trasladar los restos de Agostina hasta el lugar donde fueron encontrados.
Las imágenes de las cámaras de seguridad incorporadas al expediente registraron el recorrido del vehículo en momentos considerados clave para la reconstrucción del caso.
En paralelo, el pasado 4 de junio la Municipalidad de Córdoba clausuró el bar “Wachitas”, el local nocturno donde Andreani se presentaba como productora de eventos.
Según informaron las autoridades municipales, durante una inspección detectaron diversas irregularidades vinculadas a la habilitación, las condiciones de seguridad y las instalaciones del establecimiento.
Mientras tanto, el fiscal Garzón mantiene bajo reserva distintas medidas de prueba y el expediente permanece bajo secreto de sumario por diez días.
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