La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa avanzando en Córdoba y, en las últimas horas, una nueva prueba incorporada al expediente volvió a poner el foco sobre Claudio Barrelier, el principal acusado por el crimen de la adolescente de 14 años.
Se trata de un mensaje de audio enviado por Melisa Heredia, madre de la víctima, pocas horas después de que se perdiera todo contacto con la menor. La grabación, difundida recientemente, muestra la desesperación de la mujer en los primeros momentos de la búsqueda y refuerza la hipótesis que desde el comienzo ubicó a Barrelier en el centro de la escena.
“No la vio más nadie, gordo. Él fue el único que la vio. Nadie más la vio, ni siquiera los amigos”, se escucha decir a Heredia. En el mismo audio, la mujer sostiene que Agostina les había contado a sus amigas que iba a encontrarse con quien definió como “el novio” de su madre para organizarle una sorpresa.
“Cuando yo me doy cuenta de que no está mi hija, la llamo por teléfono y ahí nomás se lo apagaron”, agrega la mujer, al reconstruir las horas de angustia que comenzaron aquella noche y que terminaron con el peor desenlace.
La aparición de este material vuelve a poner bajo la lupa las distintas versiones sobre el vínculo entre Melisa Heredia y Barrelier. Mientras en un primer momento trascendió que habían mantenido una relación sentimental años atrás y que conservaban una amistad, las propias palabras de la madre reflejan que Agostina seguía identificando al ahora detenido como una persona cercana al entorno familiar.
Barrelier permanece detenido e imputado por abuso sexual, femicidio y el posterior descuartizamiento del cuerpo de la adolescente, cuyos restos fueron hallados días después en un descampado de Ampliación Ferreyra. Tras haber recibido el alta médica, el acusado solicitó ampliar su declaración ante el fiscal Garzón, una instancia que podría resultar clave para el avance del expediente.
Sin embargo, para los investigadores el crimen no habría sido cometido en soledad. La causa ya cuenta con otros dos detenidos acusados de encubrimiento agravado: una de ellas es Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka negro que, según sospecha la fiscalía, habría sido utilizado para trasladar los restos de Agostina. Los investigadores también creen que el vehículo fue lavado posteriormente con la intención de eliminar posibles rastros.
El tercer acusado es Osvaldo Fassetta, quien convivía con Barrelier en la vivienda de barrio Cofico donde, según la principal hipótesis, ocurrió el asesinato. La Justicia sostiene que pudo haber colaborado en el ocultamiento de pruebas. A casi tres semanas del femicidio, en el caso sigue revelando nuevas piezas en una investigación que aún está lejos de llegar a su fin.
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