Paraguay consiguió una victoria de enorme valor frente a Turquía por el Grupo D del Mundial 2026, en un encuentro cargado de tensión, dramatismo y resistencia defensiva. La Albirroja se impuso por 1-0 gracias al gol de Matías Galarza, pero debió soportar gran parte del segundo tiempo con un jugador menos tras la expulsión de Miguel Almirón.
El equipo dirigido por Gustavo Alfaro tuvo un comienzo soñado y golpeó prácticamente desde el vestuario. Apenas iniciado el partido, Andrés Cubas recuperó una pelota en zona ofensiva, Julio Enciso participó con una descarga rápida y Matías Galarza apareció desde afuera del área para sacar un remate potente y preciso que venció al arquero turco. El mediocampista se convirtió en protagonista de una de las acciones más importantes del encuentro.
La ventaja obligó a Paraguay a modificar rápidamente su postura. Turquía tomó el control del balón, manejó los tiempos del partido y llegó a tener una posesión superior al 80%, aunque se encontró con una defensa paraguaya muy ordenada. Gustavo Gómez, Omar Alderete y Juan José Cáceres lideraron una última línea que resistió los intentos del conjunto europeo.
El equipo de Vincenzo Montella buscó espacios con paciencia, utilizando la conducción de sus mediocampistas y los centros desde los costados. Sin embargo, la resistencia paraguaya fue creciendo con el paso de los minutos. La situación más peligrosa llegó cerca del cierre del primer tiempo, cuando Mert Müldür conectó un cabezazo que impactó en el travesaño y evitó el empate turco.
Cuando parecía que Paraguay se iba al descanso con tranquilidad, apareció el momento más polémico del partido. Miguel Almirón fue expulsado luego de una revisión del VAR por una conducta verbal sancionable bajo la nueva normativa de FIFA, dejando al equipo de Alfaro con diez jugadores para afrontar todo el complemento.
Con la inferioridad numérica, el entrenador paraguayo debió reorganizar el esquema. Julio Enciso retrocedió para colaborar en defensa, Damián Bobadilla ingresó por Isidro Pitta y la Albirroja apostó por un bloque más compacto para proteger la mínima diferencia.
Turquía salió decidido en el segundo tiempo y rápidamente buscó el empate. Merih Demiral probó desde media distancia y obligó a intervenir a Orlando Gill, que tuvo una actuación fundamental para sostener el resultado. El arquero paraguayo respondió con seguridad ante cada intento rival y se transformó en una de las figuras del partido.
Montella movió el banco en busca de mayor profundidad ofensiva. Can Uzun y Deniz Gül ingresaron para darle nuevas variantes al ataque turco, mientras Paraguay reforzó su estructura defensiva con el ingreso de Gustavo Velázquez por Diego Gómez.
La Albirroja también tuvo una oportunidad para liquidar el encuentro. A los 62 minutos, Julio Enciso protagonizó una brillante jugada individual, dejó rivales en el camino dentro del área y quedó en posición de remate, pero la definición se fue muy desviada y dejó con vida al equipo europeo.
Con el correr del reloj, Turquía aumentó la presión y apostó principalmente a los centros y disparos desde afuera del área. Orlando Gill volvió a responder ante los intentos de Bardakci y Elmali, mientras la defensa paraguaya despejó cada pelota peligrosa que cayó cerca del arco.
Alfaro entendió que el partido requería máxima protección y modificó el sistema para cerrar los espacios. Paraguay pasó a jugar con una línea de tres centrales, priorizando el orden y el sacrificio colectivo por encima de cualquier intento ofensivo.
En los minutos finales, Turquía fue con todo por el empate. Mert Müldür volvió a inquietar con otro cabezazo, aunque sin precisión, y Can Uzun también estuvo cerca con un remate desde afuera del área que pasó junto al palo izquierdo de Gill.
Paraguay terminó defendiendo cada pelota como si fuera la última. Con los ingresos defensivos de Alexandro Maidana y Gustavo Velázquez, la Albirroja consiguió sostener una victoria que puede resultar decisiva en su camino dentro del Mundial 2026.
El gol de Galarza, la resistencia de la defensa y las intervenciones de Orlando Gill fueron los pilares de un triunfo sufrido pero fundamental. Turquía tuvo la pelota y dominó grandes tramos del partido, pero Paraguay mostró una de sus características históricas: competir hasta el límite y sostener resultados en escenarios de máxima exigencia.
SUSCRIBITE a esta promo especial