Exactamente un mes atrás, cuando Gimnasia venció en Barrio Alberdi a Belgrano 1-0 con gol de Nicolás Barros Schelotto y los hinchas piratas despidieron con cuestionamientos al equipo de Ricardo Zielinski, nadie imaginó el final de la película. Belgrano derrotó a Sarmiento en la fecha postergada, eliminó a Talleres, Unión, Argentinos Juniors y gritó campeón en una inolvidable final frente a River Plate.
El título celeste repercutió en nuestra ciudad, porque liberó uno de los cupos de clasificación a la Copa Sudamericana y justamente Gimnasia, décimo en la tabla anual, sería el último clasificado a mitad de la temporada, cuando aún hay otros cupos por liberarse a partir de los campeones del Torneo Clausura, la Copa Argentina o incluso de alguno de los torneos sudamericanos.
En realidad, Gimnasia ya sabía que tendría esta posibilidad de terminar el primer semestre en zona de copas desde hace un par de semanas, ya que los cuatro semifinalistas se encuentran por encima en la tabla acumulada. River (29)- Rosario Central (28) y Argentinos Juniors (29)- Belgrano (26) fueron los semifinalistas, todos por encima del Lobo en la tabla anual en la que tiene 26 puntos pero peor diferencia de gol que el ahora campeón cordobés.
Volver a la competencia internacional es el gran desafío para este Gimnasia del Pata Pereyra, al margen de las posibilidades que le de el Clausura y de la Copa Argentina, en la que ya se instaló en octavos de final. La última vez que jugó la Copa Sudamericana fue en 2023, con Chirola Romero al frente y una pobre producción (solo 4 puntos) que le impidió clasificar en una zona accesible.
SUSCRIBITE a esta promo especial