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HISTORICA MUDANZA

Cambiará el paisaje y el ritmo del Centro

El edificio de 48 entre 6 y 7 ya no albergará ninguna facultad. Cambia el paisaje y más de 20 mil personas dejan el microcentro

Cambiará el paisaje y el ritmo del Centro

Parte del edificio de 48 entre 6 y 7 será demolida para dar a lugar a un pasaje peatonal

Las claves del trasladoEl proyecto era ambicioso. Tanto, que en la propia Universidad imaginaban su concreción a largo plazo y en etapas. Pero ahora está a la vuelta de la esquina. Días atrás, la Nación le garantizó a la casa de altos estudios los 35 millones necesarios para que a principios de 2013 -si no median imprevistos- el edificio de 48 entre 6 y 7, uno de los más denostados de la Ciudad, deje de albergar a la facultad de Humanidades, que se mudará a Ensenada. Más precisamente al predio del ex BIM III, en 122 y 52. Un año antes lo hará la de Psicología. En tanto que la de Derecho, que supo convivir en aquel gigante arquitectónico junto con las otras dos, ya cruzó la calle para instalarse en el ex Jockey Club. No se trata de una obra más. El impacto que tendrá sobre el microcentro será de tal magnitud que quizás haya que esperar estos próximos dos años para dimensionarlo. Por lo pronto, hablan los números. Y dicen que por la zona dejarán de circular más de 20 mil personas y unos 3 mil vehículos por día.

"El impacto será muy positivo, porque, básicamente, va a oxigenar un espacio que está totalmente saturado", apunta, con total convicción, el secretario de Planeamiento y Obras de la UNLP, Guillermo Nizan, y enseguida hace una observación para tener en cuenta: "cuando se piensa en el alivio que significará para la zona, no debe pensarse sólo en el movimiento de personas, sino, sobre todo, en el de automóviles. Serán más de 3 mil los que dejarán de ir y venir a diario por el lugar", indica.

"Parecía una utopía lejana", confesó esta semana el rector de la Universidad, Fernando Tauber, para comentar que la liberación del otrora conocido como "Edificio tres facultades" resolverá el dictado de las carreras de posgrado, que "ya empezaban a competir con las de grado por el uso de aulas". Algunas oficinas administrativas y salas para convenciones completarán sus nuevas funciones (ver gráfico).

UNA UNIVERSIDAD REGIONAL

El otro gran impacto de la megaobra lo sufrirá -en sentido positivo- la zona de El Dique. "La idea es que se jerarquice a nivel comercial e inmobiliario sin alterar sustancialmente la vida de los vecinos", aclara Nizan. Tauber va más allá y apunta que el desembarco de la UNLP "en zonas residuales no sólo irá recalificándolas con su actividad, sino con una buena actividad", dice y explica: "ahora llegarán al lugar estudiantes, docentes e investigadores, pero no hay que olvidar que el BIM III estuvo ligado a la dictadura, luego hubo un proyecto para construir una cárcel y después un hipermercado. Ahora terminará siendo sede de una universidad pública", enfatiza.

El rector adelantó que ya se están haciendo gestiones para que lleguen hasta ese área dos ramales de micros, pues tiene una comunicación deficiente con La Plata y nula con Berisso.

La Plata, Berisso, Ensenada... Un tema lleva al otro. El traslado de Psicología y Humanidades -con su campo de deportes incluido- a la localidad de El Dique está íntimamente relacionado a un proceso que viene in crescendo, como es la regionalización de la UNLP. "Sin duda que se intensificará ese proceso", apunta Nizan, y trae a colasión la inminente inauguración del albergue universitario en Berisso y la futura migración de la Escuela de Recursos Humanos de Medicina al corazón mismo de esa ciudad. "Estas obras integrarán la Universidad a la Región y viceversa", añade Tauber.

"Psicología -que está en plena construcción- se inaugurará a comienzos del 2012, y Humanidades, del 2013. Esa es la idea", dice Nizan y cuenta que el llamado a licitación para la obra de Humanidades se publicará en febrero. "Esperamos tener iniciados los trabajos a principios del segundo semestre de este año. La importancia de contar de una vez con el monto total que implica el proyecto es que, además de poder concretar los dos edificios, el académico y el administrativo, podremos materializar los espacios públicos y la urbanización del predio, es decir, los accesos, la iluminación, el estacionamiento, las plazas", resalta.

El arquitecto destaca, asimismo, que "la mudanza de Humanidades y Psicología va concatenada a otra obra muy importante para la Ciudad, como es la construcción del Pasaje del Bicentenario entre el edificio de 48 y el rectorado. Para ello habrá que demoler un módulo del inmueble que se encuentra en su contrafachada y está literalmente pegado al de la sede central de la Universidad, y quedará una calle peatonal", indica.

EL OSCURO PROYECTO QUE NO FUE

El edificio que hasta hoy alberga a Humanidades y Psicología tiene una historia polémica si las hay. El proyecto nació bajo la dictadura de Onganía y su construcción se asoció a un estilo arquitectónico pensado para las cárceles. Algunos creen a pie juntillas que esa fue su inspiración. Otros opinan que la "teoría carcelaria" tiene que ver más con una leyenda, y dicen que en realidad respondió a una corriente en boga en aquellos años denominada "brutalismo". Lo que nadie puede negar es que la idea original contemplaba la demolición del histórico edificio del rectorado.

Tauber no duda en adherir a la teoría del "edificio cárcel". "Responde a una visión panóptica, pues el objetivo era controlar a la tropa, es decir, a los estudiantes", ironiza con gesto adusto, y casi exclama: "lo peor del proyecto era lo que, por suerte, nunca llegó a materializarse. No por nada el inmueble termina, por detrás, a 30 centímetros del rectorado, como si se lo quisiera devorar. Es que la idea original consistía en que la ele (que forman Humanidades sobre 48 y Económicas sobre 6) se completara con una torre en 7 y 47. Y la sede de la Universidad desaparecía", confirma.

El panóptico es un centro penitenciario "ideal" diseñado por el filósofo Jeremy Bentham en 1791. El concepto de ese diseño permite a un vigilante observar a todos los prisioneros sin que éstos puedan saber si están siendo observados o no. Un ejemplo en Argentina fue la cárcel de Caseros, que guarda un sugestivo parecido con el edificio universitario.

Tras recordar que durante su construcción -que estuvo parada durante un tiempo- utilizó el lugar para escapar de alguna encerrona policial junto con sus compañeros, Tauber festeja que "esta convivencia incómoda entre el edificio del rectorado y el de la dictadura se terminará, y tanto la Universidad como la Ciudad recuperarán dignidad".

Por su parte, Nizan explica porqué no demolieron el rectorado. "En la gestión de la Universidad había un arquitecto que, a su vez, era miembro de organizaciones internacionales de preservación, y les advirtió a las autoridades que estaba considerado monumento público. Faltó poco", indica.

El secretario de Planeamiento recuerda que el proyecto original "contemplaba escaleras mecánicas", y remarca: "ese monstruo que hoy tiene planta baja y nueve pisos estuvo pensado para 3 mil alumnos, para una Universidad con cupo restringido, como la concebía la dictadura, pero con el tiempo terminó ocupado por más de 12 mil personas".

Finalmente, en cuanto a la calidad de la obra deja caer su opinión: "eso depende de la pericia del arquitecto", dice y sonríe con sorna.

AUTOR

No es simple “encontrar” al autor de la obra del edificio de calle 48. Algunos estudios mencionan que se gestó en una cátedra de la facultad de Arquitectura y que participaron profesores y alumnos avanzados. “Con el paso del tiempo se convirtió en una suerte de obra anónima”, dice un trabajo de Daniel Badenes

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