Fuertes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad sacudieron ayer las calles de Ginebra durante una protesta contra la cumbre del G7 que comenzará hoy y se extenderá hasta el miércoles en la localidad francesa de Evian, a pocos kilómetros de la frontera suiza.
La jornada, que reunió a unas 20.000 personas según la policía, comenzó de forma pacífica, pero terminó con incidentes, daños materiales y el lanzamiento de gases lacrimógenos.
La movilización fue convocada por la coalición “No-G7”, integrada por cerca de 200 asociaciones, sindicatos y organizaciones sociales que rechazan las políticas impulsadas por las principales potencias occidentales.
Durante varias horas, los manifestantes recorrieron el centro de Ginebra con consignas anticapitalistas, feministas, ecologistas y de apoyo a la causa palestina.
Sin embargo, al caer la tarde, grupos de encapuchados comenzaron a lanzar botellas, piedras, fragmentos de cemento y petardos contra los agentes desplegados en distintos puntos de la ciudad. La policía respondió con gases lacrimógenos para dispersar a los grupos más violentos, mientras columnas de humo cubrían varias calles céntricas.
Las autoridades informaron que varios edificios fueron atacados, entre ellos oficinas de PricewaterhouseCoopers y la sede de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. También resultaron dañados los escaparates de entidades bancarias como Banco del Lemán y Raiffeisen.
Según la policía, alrededor de 600 manifestantes pertenecían al denominado “Black Bloc”, una táctica utilizada por grupos radicales que actúan de manera coordinada y con el rostro cubierto.
“Estoy aquí porque no me gusta que este grupo de jefes de Estado se reúna para tomar decisiones que afectan a todos”, explicó Michel, un jubilado suizo de 69 años que participó de la marcha con una bandera palestina.
CUMBRE DELICADA
La tensión se produjo en la víspera de una cumbre especialmente delicada. Los líderes de Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Canadá y Japón debatirán sobre la guerra en Ucrania, la situación en Medio Oriente, la economía global y la seguridad energética. También asistirán mandatarios invitados, entre ellos el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
Ante el riesgo de incidentes, Suiza desplegó hasta 4.000 soldados en apoyo de la policía, mientras que Francia movilizó cerca de 16.000 efectivos entre policías, gendarmes, militares, bomberos y guardias fronterizos para blindar Evian y sus alrededores durante los tres días del encuentro.
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