Wall Street cerró ayer con fuertes pérdidas luego de que la Reserva Federal (Fed, banco central) sugiriera que podría subir las tasas de interés antes de fin de año, una señal que enfrió las expectativas de una política monetaria más flexible.
El Nasdaq cayó 1,34%, el S&P 500 perdió 1,21% y el Dow Jones retrocedió 0,97%. Los inversores reaccionaron negativamente a las nuevas previsiones de la Fed, que mantuvo sin cambios las tasas en el rango de entre 3,50% y 3,75%, pero dejó abierta la puerta a un endurecimiento monetario.
La decisión se adoptó por unanimidad en la primera reunión presidida por Kevin Warsh. Aunque el mercado esperaba que el organismo mantuviera el costo del dinero estable, no anticipaba una señal tan clara sobre posibles aumentos futuros.
Hasta marzo, la Fed contemplaba recortes de tasas, pero el repunte de la inflación, impulsado en gran medida por la crisis energética derivada de la guerra en Medio Oriente, modificó el escenario. Tasas más altas suelen afectar a las acciones porque encarecen el crédito y elevan el atractivo de la deuda pública. La jornada también estuvo marcada por la incertidumbre sobre el estilo de conducción de Warsh, designado por Donald Trump, quien criticó la posibilidad de una futura suba y afirmó que le resulta “difícil de creer”.
En el plano corporativo, SpaceX cayó 4,95% y registró su primera baja desde su histórica salida a bolsa de la semana pasada. Con una inflación persistente y dudas sobre el rumbo de la política monetaria, los mercados optaron por la cautela y cerraron en terreno negativo.
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