Estados Unidos e Irán avanzaron ayer hacia una posible extensión del alto el fuego de 60 días, luego de que negociadores de ambos países alcanzaran un acuerdo marco que ahora deberá recibir la aprobación final del presidente Donald Trump. La información fue revelada por fuentes estadounidenses y publicada inicialmente por Axios, aunque desde Teherán relativizaron el alcance del entendimiento y aseguraron que el texto todavía no está cerrado.
El posible pacto busca prolongar la tregua vigente desde el 8 de abril e iniciar nuevas conversaciones sobre el programa nuclear iraní, uno de los principales focos de tensión entre Washington y la república islámica. Sin embargo, el clima sigue siendo extremadamente frágil y las acusaciones cruzadas por violaciones del cese el fuego volvieron a disparar la tensión regional.
En las últimas horas, Estados Unidos realizó bombardeos sobre la ciudad portuaria iraní de Bandar Abás, mientras que los Guardianes de la Revolución anunciaron represalias contra una base militar estadounidense en la región. Kuwait denunció además un ataque con drones y misiles atribuido a Irán y lo calificó como una “peligrosa escalada”.
TENSIÓN EN ORMUZ
La situación también se agravó en el estratégico estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio mundial de petróleo. Según la televisión estatal iraní, fuerzas de Teherán realizaron disparos de advertencia contra cuatro buques que intentaban cruzar la zona. Antes del conflicto, por ese corredor marítimo transitaba cerca del 20% de las exportaciones globales de hidrocarburos.
El gobierno iraní acusó a Washington de cometer “violaciones continuas” del acuerdo y prometió responder para defender su soberanía. Desde Estados Unidos, en cambio, sostuvieron que sus acciones fueron “defensivas y medidas” para preservar la tregua.
El rol de Omán también aparece en el centro de las negociaciones. El país árabe actuó como mediador entre ambas partes antes de la guerra, pero Trump amenazó públicamente con “volar por los aires” cualquier intento de compartir con Irán el control de Ormuz.
Además, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió que Mascate podría enfrentar sanciones si coopera con Teherán en un eventual sistema de peajes marítimos.
Mientras tanto, la guerra sigue dejando consecuencias humanas y políticas en toda la región. En Teherán, muchos ciudadanos expresan temor por el futuro económico y social del país. Y en otro frente activo del conflicto, Israel intensificó sus bombardeos sobre Líbano, donde al menos 14 personas murieron en ataques recientes, según el Ministerio de Salud libanés.
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