Diecisiete años después de una de las mayores tragedias aéreas de Francia, la justicia dio un giro histórico y declaró culpables a Air France y Airbus por el accidente del vuelo AF447 que unía Río de Janeiro con París y cayó al océano Atlántico en 2009, causando la muerte de 228 personas.
El tribunal de apelación de París revocó así la absolución dictada en 2023 y consideró que ambas compañías son responsables de homicidios involuntarios. Además, les impuso la multa máxima prevista, de 225.000 euros a cada una. Los jueces concluyeron que el desastre “podría haberse evitado” si se hubieran tomado con seriedad las señales de alerta previas sobre fallas técnicas.
NEGLIGENCIA
La presidenta del tribunal, Sylvie Madec, afirmó que Airbus minimizó los problemas detectados en las sondas Pitot, los dispositivos encargados de medir la velocidad del avión. Según la sentencia, el fabricante no actuó con la rapidez necesaria para advertir a las aerolíneas sobre el riesgo. Por su parte, Air France fue cuestionada por no haber preparado adecuadamente a sus pilotos para enfrentar una situación de congelamiento de esas sondas en pleno vuelo.
El accidente ocurrió el 1 de junio de 2009, cuando el Airbus A330 desapareció durante una tormenta sobre el Atlántico. A bordo viajaban pasajeros de 33 nacionalidades, incluidos 61 franceses, 58 brasileños, dos españoles y un argentino. Las cajas negras, recuperadas años después, permitieron reconstruir la secuencia final y confirmar que el congelamiento de las sondas provocó datos erróneos de velocidad, lo que derivó en una cadena de decisiones fatales en la cabina.
Las reacciones entre los familiares fueron dispares. Algunos celebraron que finalmente se reconocieran responsabilidades. Otros lamentaron que ningún directivo haya sido condenado. “Me siento como si mi hijo hubiera muerto hoy”, expresó Nelson Faria Marinho, representante de familiares brasileños.
Tanto Airbus como Air France adelantaron que apelarán el fallo ante la Corte de Casación francesa.
SUSCRIBITE a esta promo especial