Irán volvió a endurecer su postura frente a Estados Unidos y advirtió que no aceptará ningún acuerdo mientras no existan garantías concretas de que se respetarán sus intereses. En medio de las negociaciones para consolidar la tregua en Medio Oriente, Teherán insistió en que la confianza sigue siendo uno de los principales obstáculos para alcanzar un entendimiento definitivo.
El presidente del Parlamento iraní y jefe negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que su país no aprobará ningún pacto hasta tener la certeza de que los derechos de la nación están plenamente garantizados. Además, sostuvo que los negociadores iraníes no creen en las promesas ni en las declaraciones de Washington, reflejando la profunda desconfianza acumulada tras años de tensiones.
Las declaraciones llegan después de que trascendiera que la administración de Donald Trump presentó una nueva versión de un posible acuerdo. Aunque ambas partes han mostrado señales de acercamiento en las últimas semanas, persisten diferencias importantes sobre cuestiones clave, especialmente el programa nuclear iraní y las condiciones para levantar sanciones económicas.
Teherán exige, entre otras cosas, el desbloqueo de unos 12.000 millones de dólares en activos congelados y reclama que la situación en Líbano forme parte de cualquier arreglo regional. Estados Unidos, por su lado, mantiene como prioridades impedir que Irán desarrolle armas nucleares y garantizar la reapertura plena del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo y gas.
Mientras continúan las conversaciones, la tensión no desaparece. En los últimos días se registraron incidentes militares aislados, incluido el derribo de un dron estadounidense por parte de la Guardia Revolucionaria iraní, según medios oficiales de Teherán. Además, persisten las disputas sobre el control y la navegación en Ormuz.
Pese a los avances diplomáticos, las posiciones siguen alejadas.
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