En Gibraltar, los famosos macacos no solo roban comida a los turistas: también desarrollaron un curioso “remedio” para las consecuencias. Según una investigación reciente, estos monos han empezado a comer tierra para aliviar los problemas digestivos que les provoca la comida basura que consumen a diario. Los científicos observaron que, tras ingerir golosinas, papas fritas o helados, los animales buscaban suelo para comerlo. Lejos de ser un hábito extraño sin sentido, esta conducta tendría una función clara: la tierra actuaría como una especie de escudo en el intestino, reduciendo la irritación y ayudando a calmar síntomas como náuseas o diarrea. Además, el suelo aporta minerales y bacterias beneficiosas que no están presentes en los alimentos ultraprocesados. Esto resulta clave, ya que la dieta natural de estos primates -basada en hojas, semillas e insectos- es muy distinta a la que adoptan al interactuar con humanos. El fenómeno se observa sobre todo en los grupos más expuestos al turismo, y aumenta en temporada alta. Para los investigadores, se trata de un comportamiento aprendido entre los propios monos, que encontraron una solución inesperada a un problema muy humano.
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