El papa León XIV protagonizó ayer un gesto sin precedentes en la historia reciente de la Iglesia católica al pedir perdón de manera explícita por el papel que desempeñó el Vaticano en la legitimación de la esclavitud durante siglos. La disculpa quedó plasmada en su primera encíclica, “Magnifica Humanitas”, en la que reconoció que la Santa Sede tardó demasiado en condenar de forma clara esa práctica y admitió que se trata de “una herida en la memoria cristiana”.
Aunque otros pontífices habían pedido disculpas por la participación de cristianos en el comercio transatlántico de esclavos, ningún papa había reconocido públicamente la responsabilidad de los propios pontífices del pasado, que otorgaron respaldo religioso y político a la esclavización de pueblos no cristianos durante la expansión colonial europea.
“SIENTO UN PROFUNDO DOLOR”
“Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas”, escribió León XIV. “Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón”, añadió en uno de los pasajes más impactantes del documento.
El pontífice recordó que varias bulas papales emitidas en el siglo XV concedieron a las coronas europeas autorización para conquistar territorios y someter a “infieles”. Entre ellas destacó la bula Dum Diversas, promulgada en 1452 por Nicolás V, que otorgaba a Portugal el derecho a “invadir, conquistar y someter” pueblos no cristianos y reducirlos a “esclavitud perpetua”.
Ese documento, junto con la bula Romanus Pontifex de 1455, sentó las bases de la llamada Doctrina del Descubrimiento, utilizada durante siglos para justificar la apropiación de tierras en África y América y la explotación de sus habitantes. Posteriormente, otros papas ratificaron esas autorizaciones.
León XIV reconoció que la Iglesia sostuvo durante siglos la dignidad de todos los seres humanos, aunque no logró declarar oficialmente la incompatibilidad absoluta entre esclavitud y fe cristiana hasta muy tarde. Recordó además que recién en 1888 León XIII condenó de manera explícita esa práctica, cuando muchos países ya la habían abolido.
La disculpa tiene además una dimensión personal. León XIV, el primer papa nacido en Estados Unidos, desciende tanto de personas esclavizadas como de propietarios de esclavos, según investigaciones genealógicas publicadas recientemente. Su árbol familiar incluye antepasados afroamericanos registrados como negros, mulatos y criollos libres.
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