Wall Street cerró ayer con ganancias moderadas y nuevos máximos históricos, aunque el entusiasmo de los inversores comenzó a enfriarse ante las dudas sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Los mercados habían reaccionado con optimismo a las versiones sobre una eventual reapertura del estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo, pero luego la Casa Blanca desmintió parte de esas informaciones y el clima se volvió más cauteloso.
El índice Dow Jones avanzó un 0,36% y terminó en 50.644 puntos, mientras que el tecnológico Nasdaq subió un 0,07%, hasta las 26.674 unidades. El S&P 500, en tanto, ganó apenas un 0,02% y cerró en 7.520 puntos. Durante la jornada, el Dow incluso alcanzó un récord intradiario de 50.830 enteros.
El principal impulso llegó desde el mercado energético. El petróleo de Texas (WTI) cayó más de un 5% y terminó en 88,68 dólares el barril, luego de que medios iraníes difundieran un supuesto borrador de entendimiento según el cual Washington aliviaría restricciones sobre el estrecho de Ormuz e Irán permitiría nuevamente el paso de buques comerciales.
Sin embargo, la Casa Blanca negó la existencia de ese acuerdo y Donald Trump volvió a endurecer el tono. El presidente estadounidense dijo no estar “satisfecho” con las propuestas iraníes y descartó cualquier pacto que permita a Teherán controlar el estratégico paso marítimo.
Aun así, la fuerte baja del crudo fue vista por los inversores como una señal positiva porque reduce los temores inflacionarios.
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