El reconocido Maestro Andrés Bugallo comienza hoy en Italia una nueva misión: el actual director del Coro de la Catedral y del Coro Juvenil de la Municipalidad fue convocado por el Conservatorio Statale di Musica Luigi Canepa, de la isla italiana de Cerdeña, para realizar allí un seminario y un concierto en base a dos autores argentinos, Ariel Ramírez y Carlos Guastavino.
Dos autores santafesinos que, cuenta Bugallo, tuvieron un origen común y luego siguieron caminos diversos: “Se originaron en la música académica y luego tomaron caminos distintos, pero que fusionaron el clásico y lo popular. Tienen mucho en común, en particular esto de que aparecen elementos de la música clásica en obras arraigadas en el folclore argentino”, explica. El laboratorio de análisis de los compositores se centrará en esas similitudes y diferencias, y se coronará con un concierto donde se escucharán obras de Guastavino y “La Misa Criolla”, obra emblemática de Ramírez.
“Voy representando a la Ciudad y a la música argentina en el exterior, y hacer que se la quiera tanto como uno la quiere. Para mí, eso es lo más importante”, contó Bugallo antes de partir, avisando que “yo he hecho los grandes clásicos, pero mientras más me meto, más me gusta la música argentina. Me veo en un futuro, no muy lejano, dedicado solamente a la música argentina”.
Una música argentina que, dice el Maestro, de familia musical de gran presencia en nuestra ciudad y en la historia de los coros en nuestro país, es de gran interés en el mundo: “La música argentina, la folclórica pero también el rock nacional, que es realmente de gran calidad comparado con el rock del resto del mundo, o el tango, han trascendido ampliamente las fronteras e interesan mucho”, comenta.
Y en particular, agrega, a “Misa Criolla”: “Es la bandera argentina en el exterior: la hice como integrante de Opus Cuatro en todas partes del mundo, y es impresionante el impacto que tiene siempre. Es una obra muy inspirada, muy lograda”.
Bugallo es un especialista en la obra, que lo acompañó durante casi toda su carrera. “La primera vez que me surgió hacer la Misa Criolla dirigía el Coro Municipal de Azul. Ya era una obra tremendamente popular, y me llamaron del canal de Azul porque iba a ir Ariel Ramírez. Me preguntaron si la teníamos con el coro. ‘Sí, por supuesto’, les dije. Pero era mentira, lo que pasa es que había que hacerla, iba Ramírez, era mi oportunidad para aprender”, recuerda.
En aquella oportunidad pudo hacer la “Misa Criolla” con Ramírez, finalmente. “Fue una experiencia increíble, estaban además Domingo Cura, el Cuarteto de Los Andes, un lujo absoluto”, cuenta. “Y gracias a esa vez se generó una amistad que duró muchos años con Ariel. Hablábamos mucho por teléfono, en esa época donde se hablaba mucho por teléfono de línea. Él fue muy generoso, me contaba todas las cosas que pasaban con la Misa Criolla, cómo le parecía a él que había que hacerla… Así que para mí fue una bendición”.
“De ahí en adelante pasó a ser la obra que más veces hice, como cantante, como director, como pianista…”, relata el director de coro, ahora más afincado en La Plata tras muchos años dirigiendo coros por fuera de la Ciudad.
Músico de amplia trayectoria y con participación en Opus Cuatro, formado por Antonio y Lino Bugallo, actualmente es director del Coro de la Catedral y del Coro Juvenil de la Municipalidad, y suma además un nuevo emprendimiento: el Coro de Estudiantes.
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