■ Mandalorian y Grogu
Capítulo con anabólicos
★★ 1/2
Disponible en: cines
duración: 132 minutos
género: aventuras
Han pasado casi siete años desde que se estrenó una nueva película de “Star Wars” en los cines, y hay muchas formas de abordarlo. “Mandalorian y Grogu”, una derivación inconexa que carece de la envergadura y la ambición de sus predecesoras, no está a la altura. Como dirían los mandalorianos, este no es el camino.
El creador y director Jon Favreau convierte al mandaloriano en un John Wick de gatillo fácil y sin lograr hacer nada significativo con una de las criaturas más adorables de Hollywood, a la que llamamos cariñosamente Bebé Yoda. Es un capítulo excesivamente largo y violento de la saga, que abusa de los efectos especiales (justamente lo contrario a lo que hizo especial a la serie). Entretenida, desde ya, pero... un mejunje olvidable. Un capítulo de la serie, anabolizado.
Los fans de la franquicia seguirán deleitándose con elementos familiares. Pero La franquicia de “Star Wars” lideró en su día la cultura con su imaginería, su arrogancia y su estilo... y en ese sentido, esta película es un paso atrás, formulista e imitadora de viejos tiempos de gloria.
■ El partido
Coronados de gloria
★★★★
Disponible en: cines
duración: 91 minutos
género: documental
Si a usted le gustan los retratos del Mundial 86 que no escatiman gloria y nacionalismo, que celebran la Mano de Dios como una revancha simbólica contra el inglés, que disfruta del sufrimiento de Peter Shilton, bueno, “El partido”, película que ofrece una mirada más cálida, menos patriotera y más conciliadora, quizás no tache todos los casilleros que usted espera de esta reconstrucción de lo ocurrido en aquel partido disputado en el Estadio Azteca. Y sin embargo, es posible, muy posible, que igual se emocione.
Es que los directores Juan Cabral y Santiago Franco consiguieron, a la vez, escapar a los lugares comunes, a las historias mil veces contadas sobre el Mundial, también a las formas prestablecidas del documental, e, igual, conmover. El documental toma varias decisiones atrevidas, en ese sentido. Junta a ingleses y argentinos, no solo narra desde el lado local, en una decisión que podría ser repudiada por los nacionalistas, pero que sirve, en cambio, para envolver el relato de calidez y simpatía por aquellos muchachos lanzados hacia el centro de un huracán que los excedía. También decide narrar la historia de manera fragmentada, a partir de viñetas que van cargando de significado profundo, inmemorial, esos 90 minutos de fútbol.
■ Maximum Pleasure Guaranteed
Para atraconar
★★★ 1/2
Disponible en: Apple TV+
duración: 10 episodios
género: thriller
La serie arranca con una premisa que parece sacada del zeitgeist más ansioso: Paula (Tatiana Maslany), madre divorciada y verificadora de datos, contrata los servicios de un camboy llamado Trevor (Brandon Flynn) para acompañar sus noches de custodia compartida. Lo que comienza como una transacción íntima online se convierte, sin escalas, en una pesadilla de extorsión, violencia y vigilancia digital. El gancho es inmediato y la serie nunca afloja el ritmo.
La gran carta del show es Maslany, ganadora del Emmy por “Orphan Black”, que compone a Paula con una mezcla inestable de inteligencia, volatilidad y cabezonería que resulta magnética. Murray Bartlett, como antagonista, es su contrapeso perfecto.
El thriller avanza con humor negro y muertes cada vez más inventivas, pero no descuida una exploración más profunda sobre el miedo contemporáneo a la vigilancia y el poder que eso habilita. Una serie adictiva, sólida y con más corazón del esperado.
■ Carísima
Un thriller ansioso
★★★ 1/2
Disponible en: Netflix
duración: 10 episodios
género: comedia
Caro Pardíaco nació en los sketches de Cualca, creció en OLGA y las redes, y ahora da el salto a Netflix con su propia ficción. “Carísima” llegó a la plataforma con una propuesta que rompe varios moldes: es la primera serie corta argentina de la plataforma, con diez episodios de apenas diez minutos cada uno, pensada para un consumo tan rápido y compulsivo como el scroll que le dio vida al personaje.
La historia la encuentra a Caro en un momento bisagra: acaba de cumplir 30 años y, en su universo post-pop de filtros y validación constante, la edad es una amenaza real. Su plan para conjurarla es organizar la fiesta más zarpada de su vida mientras sostiene la performance que construyó durante años y se enfrenta a una pregunta incómoda: quién es realmente detrás de todo eso. En el medio aparece Leo, un psicópata encantador con múltiples personalidades del que Caro se enamora de inmediato, y todo empieza a desmoronarse.
Sus creadores la definen como un “thriller ansioso”: una mezcla de comedia, drama psicológico y absurdo que replica con precisión el ADN del personaje. Exagerada, artificial y delirante, pero con algo muy reconocible adentro
SUSCRIBITE a esta promo especial