El Tren Roca a La Plata ya implementó las "patrullas" para detectar a los "colados". Personal de Trenes Argentinos encabezó los primeros operativos para reducir a los "colados" y fiscalizar que los pasajeros viajen con el pasaje debidamente validado.
En el ramal que conecta La Plata con Constitución, se destinaron parte de las 10 patrullas activas en la línea Roca. Estas cuadrillas están integradas por cinco fiscalizadores y un supervisor para controlar el flujo de usuarios de forma constante.
El costo de la multa por viajar sin abonar se fijó en $3.500, un valor que equivale a 10 pasajes mínimos del cuadro tarifario vigente. Fuentes de la empresa ferroviaria informaron que el nuevo sistema de auditoría arrojó la aplicación de casi 16 mil multas tan solo durante el mes de mayo, reflejando la intensidad de los operativos en los andenes y vagones.
Para facilitar la regularización de la falta en el momento del control, los infractores pueden realizar el pago en efectivo o mediante un código QR utilizando billeteras virtuales o aplicaciones bancarias. Los agentes emiten comprobantes numerados que deben rendir diariamente al cierre de su jornada.
Si bien el ramal La Plata y el resto de las vías del Roca (Bosques, Ezeiza, Alejandro Korn y Cañuelas) concentran el despliegue principal de seguridad, el operativo de control ya se extendió a otras trazas del conurbano bonaerense.
En la línea San Martín funcionan actualmente cinco patrullas en horarios aleatorios para cubrir el trayecto entre Retiro, Pilar y Cabred. Por su parte, la línea Belgrano Sur cuenta con dos cuadrillas activas y proyecta sumar otras dos en los próximos días para custodiar los ramales Sáenz-González Catán, Tapiales-Marinos y González Catán-Lozano. En los próximos días se repetirá la acción en las líneas Mitre y Sarmiento.
Cómo evitar las multas
Según informó la empresa, para cumplir con la norma y evitar multas se debe apoyar la tarjeta SUBE tanto en los molinetes al ingresar a la estación de origen como al descender en la de destino.
Al iniciar el viaje, el sistema retiene de forma preventiva el valor de la tercera sección (el máximo posible). Al volver a pasar el plástico al final del trayecto, se valida el cobro de la distancia efectivamente realizada; si el usuario olvida o evita el segundo apoyo, se le debita automáticamente la tarifa más alta.
Los controles consisten en equipos de fiscalización que suben a los vagones de manera sorpresiva y solicitan la SUBE a los pasajeros para verificar el estado del boleto mediante un dispositivo electrónico. Los inspectores corroboran si el viaje fue "abierto" correctamente en la estación de partida. Si el último movimiento registrado no es compatible con el tramo que se está recorriendo, el personal labra la sanción correspondiente.
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