En un choque de candidatos en el Grupo C aunque con distintos presentes, Brasil y Marruecos igualaron 1 a 1 en el debut de ambos en la Copa del Mundo, en un encuentro disputado en el MetLife Stadium de New Jersey. Ismael Saibari abrió la cuenta para el equipo africano y una gran definición de Vinicius le dio la igualdad a la Verdeamarelha.
El inicio del partido fue todo rojo porque Marruecos sorprendió al equipo de Carleto Ancelotti en los primeros minutos. La intensidad marroquí le robó la pelota a Brasil y Neil El Aynaoiu tuvo un remate franco que rebotó en el cuerpo de Bruno Guimaraes.
A pesar del dominio del equipo dirigido por Mohamed Ouahbi, Brasil llegó con un buen desborde de Vinicius que falló Igor Thiago. Apenas iban 20 minutos cuando un gran pase en profundidad de Brahim Díaz dejó solo a Ismael Saibari, que se filtró entre los centrales y la picó ante la salida de Allison para poner el 1-0. Un golazo de Marruecos para todas las dudas del Scratch.
Marruecos se mostró más ambicioso intentando poner condiciones en el juego. Sin embargo, a los 32 minutos frotó la lámpara Viniciu, quien recibió en profundidad, casi sobre el fondo de la cancha, enganchó hacia adentro y sacó un derechazo que se clavó en el ángulo de Yassine Bounou.
A pesar de la mejor imagen del local, cerca del final del primer tiempo el conjunto brasileño tuvo una chance clara para ponerse en ventaja pero Bounou se estiró y le sacó el remate a Lucas Paquetá.
En el segundo tiempo la imagen de Brasil fue otra. Con los cambios de Ancelotti, el equipo pudo pararse unos metros más adelante y ya Marruecos no pudo jugar tan cómodo. De movida, el entrenador italiano sacó a sus jugadores amonestados (Ibáñez y Casemiro) y los reemplazó por Danilo y Fabinho.
El ritmo del partido bajó en esa segunda etapa. Bounou le tapó un remate a quemarropa a Igor Thiago, pero el juego se emparejó hacia abajo. Los ingresos de Matheus Cunha y Luiz Henrique le hicieron bien a Brasil, pero con el paso de los minutos el seleccionado verdeamarelho fue achicando los espacios hacias atrás para salir rápido de contra ante un equipo marroquí que nunca encontró el último pase para asustar a Alisson.
Brasil casi festeja el segundo tanto por intermedio de Vinicius. Tras un pase en profundidad de Matheus Cunha, el brasileño del Real Madrid llegó al fondo y envió un buscapié para la llegada de Raphinha que sacó un remate que contuvo bien el arquero Yassine Bounou.
Mohamed Ouahbi también movió el banco de Marruecos, pero quedó la sensación de que el equipo africano no se animó a arriesgar para buscar la victoria. Marruecos no es una sorpresa: fue cuarto en el Mundial de Qatar y medalla de bronce con sus futbolistas sub 23 en los Juegos Olímpicos de París.
En el final, Brasil buscó con alguna pelota parada que la defensa rival no pudo rechazar y Danilo Santos tuvo su chance que chocó con las manos de Bounou. Y en el descuento de 10 minutos, Alisson tuvo que estirarse para rechazar un remate de Neil Al Aynaoui, dejó el rebote corto dentro de la cancha pero tuvo una gran reacción para rechazar al córner contra la embestida del delantero que llegaba libre para empujar la pelota al gol.
El 1 a 1 final tuvo bastante de conformismo de dos equipos que son amplios favoritos para los dos primeros lugares del Grupo C que comparten con Escocia y Haití. Una actuación que seguramente dejó más conforme a los hinchas marroquíes que a los torcedores brasileños, con una postura del equipo muy lejana a la idiosincracia de sus futbolistas históricos. Brasil parece depender de la magia de sus individualidades -con Vinicius a la cabeza- para romper una estructura sólida pero no vistosa.
Brasil mostró el sello de Ancelotti: por momentos tuvo una clara postura contragolpeadora
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