La selección de Alemania logró la primera gran goleada de la Copa del Mundo 2026 tras aplastar sin piedad y vencer por 7-1 a Curazao. El duelo, correspondiente a la apertura del Grupo E, tuvo lugar en el Estadio Houston de Texas, donde la “Blue Wave” caribeña pagó carísimo el atrevimiento de querer complicarle la vida a la tetracampeona. A pesar de la holgura en el marcador final, el encuentro dejó un sabor histórico para los debutantes y algunas tareas pendientes en la libreta de Julian Nagelsmann. También dejó en evidencia que en esta primera ronda hay tantos equipos que no tienen paridad a la hora del análisis.
La maquinaria alemana, comandada desde el arco por el histórico Manuel Neuer en su regreso internacional, saltó al campo dispuesta a disipar cualquier duda sobre su favoritismo. Apenas a los 6 minutos, el volante Félix Nmecha rompió el cero tras conectar un remate preciso asistido por Florian Wirtz.
Sin embargo, Curazao no se amilanó ante el escenario monumental. Los dirigidos por el experimentado Dick Advocaat adelantaron líneas de forma irreverente. Al minuto 21, la locura se apoderó de las cuatro mil gargantas caribeñas presentes en Texas cuando Livano Comenencia sacó un disparo que batió a Neuer, decretando el 1-1 transitorio y marcando el primer gol en la historia de Curazao en los Mundiales.
La igualdad encendió las alarmas de la Die Mannschaft. Con una posesión dominante del 65% y totalizando 26 remates a lo largo del partido, Alemania recuperó la compostura y comenzó a asfixiar la salida de la escuadra isleña. La resistencia caribeña aguantó hasta el minuto 38, cuando el defensor Nico Schlotterbeck devolvió la ventaja a los europeos con un certero frentazo. Justo antes del descanso, en el tiempo añadido, Kai Havertz canjeó un tiro penal por gol para marchar a los vestuarios con un cómodo 3-1. Fue aquí el momento quiebre del encuentro y cuando los favoritos pudieron marcar las claras diferencias entre unos y otros.
El gol de Curazao fue un hito mundial: el primero y que revolucionó las apuestas
EN EL COMPLEMENTO LO APLASTÓ
El complemento fue un monólogo de técnica individual y pegada colectiva. Al minuto de reiniciar las acciones, la joya del Bayern Múnich, Jamal Musiala, puso el cuarto tras una gran asistencia de Joshua Kimmich.
Entonces Nagelsmann aprovechó la ventaja para mover el banco de suplentes , haciendo debutar al joven lateral Nathaniel Brown, quien coronó su tarde al minuto 23 clavando un derechazo dentro del área para el 5-1 tras una larga combinación de pases.
La cuenta siguió aumentando con el ingresado Deniz Undav (a los 33 minutos), y se cerró con broche de oro a falta de dos minutos para el cierre gracias a una magistral definición técnica de Kai Havertz, sellando su doblete de la tarde.
Dudas en el fondo y orgullo intacto. Aunque Alemania resolvió con absoluta autoridad gracias a su exhuberancia ofensiva, el cuerpo técnico sabe que dejó algunas grietas defensivas en la primera media hora de juego, un lujo que rivales de mayor peso podrían castigar con severidad. Curazao, en tanto, se despidió entre aplausos de su gente y de los curiosos que se acercaron: entregaron todo en la cancha, plantaron cara en el igual a igual durante un tramo importante y se llevaron a casa un gol que quedará grabado en sus páginas doradas. Pero la claridad que con tanta inferioridad no pueden jugar tan abierto.
El próximo rival de los alemanes será Costa de Marfil en Toronto mientras que Curazao se medirá con Ecuador en Kansas, ambos el 20 de junio.
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