EE UU, Enviado especial
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KANSAS, Missouri.- ¿Línea de tres o de cuatro en defensa? ¿Cómo responderá la mano derecha del Dibu Martínez? ¿Le pegaràn mucho los argelinos a Messi? Ninguna de esas preguntas acaparan la atención de los miles de argentinos que llegaron a esta ciudad con la ilusión de conseguir una entrada para estar presentes en el debut del Campeón del Mundo reinante.
El tema los desvela y les genera mucha impotencia ya que los precios que se estàn manejando oscilan, para este partido, entre 400 y 1500 dólares. Obtenerlas por menos se vuelve imposible.
La reventa, lejos de estar escondida en pasillos oscuros o estacionamientos alejados, se realiza en cualquier vereda del down town y sin que nadie se ponga colorado de verguenza. La mañana de ayer aglutinó la llegada de los mayores contingentes y en cada uno de los grupos se hizo fácil reconocer a quienes estaban buscando entradas.
La FIFA permite la publicación en su aplicación ofertando los tickets y, por eso, el regateo en muchos casos pierde sentido. Como ya ha ocurrido, fueron muchos los que compraron tickets cuando se abrió la venta oficial; y ahora, después de varios meses de paciencia, están a punto de cristalizar un gran negocio que, en muchos casos, les sirve para solventar los elevados costas de estadía, traslados y comidas.
Mientras los ciudadanos de Kansas no han modificado su rutina por la llegada de la selección que tiene al jugador más buscado del planeta, es común cruzar en largas caminatas céntricas a los que no se resignan a tener que ver el estreno de La Scaloneta en el fun fest, donde los precios tampoco son amigables. Una hamburguesa por treinta dólares y una cerveza por veinticinco, consigue que muchos se conformen sólo con ver el colorido de la explanada del National WWI Museum and Memorial (referido a la primera guerra mundial). La estructura de FIFA se montó en el jardín sur del museo y allì se vende alcohol porque las leyes del estado de Missouri lo permiten. La locación tiene capacidad para 25.000 personas y cuenta con una pantalla gigante de 20 por 20 metros. No se puede ingresar con bebidas ni con mochilas, sólo se autoriza a ingresar con una bolsa plástica transparente y una botella de agua recargable. Es decir que es casi una obligación tener que gastar dinero mientras se observa la acción mundialista.
EL BANDERAZO SIRVIÒ PARA INTERCAMBIAR CONSEJOS
Nadie sabe cuántos serán los argentinos esta noche en el Arrowhead Stadium y, mucho menos, cuántos decidirán a último momento resignar buena parte de su dinero con tal de poder contar que estuvieron en las tribunas viendo a Messi y al resto de las figuras nacionales. Ayer por la tarde, durante el banderazo realizado en el Cafè Corazón, en pleno centro de esta apacible urbe, entre los hinchas se aconsejaban la mejor opción para que la reventa no los deje con los bolsillos vacíos.
Hoy comienza la acción para el equipo albiceleste y probablemente sea un largo camino. Muchos de los que están dando vueltas por aquí no estarán si la película continúa en Miami o en Los Ángeles. Queda claro que hay que tener bastante dinero para darse el lujo de vivir la Copa de principio a fin.
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