Un intenso diluvio cayó ayer por la tarde en Auburn, Alabama, a cuatro horas del partido que disputaron la Selección Argentina e Islandia. Si bien pasó a ser anécdota, las fuertes lluvias encendieron las alarmas en la previa del último amistoso del equipo comandado por Lionel Scaloni antes del debut en la Copa del Mundo.
La tormenta llegó con lluvias fuertes, actividad eléctrica y calles complicadas en distintos sectores de la ciudad, mientras miles de hinchas argentinos comenzaban a acercarse a la zona del estadio para acompañar al campeón del mundo.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos emitió una advertencia por inundación repentina para el condado de Lee, donde se encuentra Auburn, debido a las precipitaciones acumuladas y al riesgo de anegamientos en caminos, pasos bajos y áreas urbanas con mal drenaje.
Según el reporte climático, en la zona ya habían caído entre 50 y 75 milímetros de agua, con la posibilidad de que se sumaran nuevos registros importantes durante la tarde, un escenario que obligó a seguir de cerca la evolución del temporal.
A pesar de todo, y la preocupación por la actividad eléctrica en las inmediaciones del estadio, el partido se terminó disputando en el horario acordado de las 22. De esta manera, el diluvio torrencial que encendió todas las alarmas terminó convirtiéndose en una anécdota casi mundialista
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