El arquero Luca Zidane, hijo de Zinedine Zidane, fue uno de los protagonistas del debut mundialista de Argelia ante la Selección en Kansas. El hijo del crack francés eligió defender el arco del seleccionado africano y no el de su país de nacimiento.
Su historia tiene un cruce de caminos poco habitual desde la decisión final del futbolista. Nació en Francia, se formó en las divisiones juveniles de ese país, fue campeón europeo Sub 17 con “Les Bleus” en 2015 y carga con uno de los apellidos más pesados del fútbol francés, pero eligió representar a Argelia, la tierra de sus abuelos paternos.
La decisión no fue solo deportiva, ya que, detrás del cambio de selección aparece la memoria familiar de Smaïl y Malika, los abuelos de Luca, quienes dejaron Argelia en 1962, en pleno desenlace de la Guerra de Independencia, y emigraron a Francia en busca de una nueva vida.
Para el arquero, esa raíz nunca fue un dato menor y contó que, cuando piensa en Argelia, lo primero que se le aparece es la figura de su abuelo, el hombre que le transmitió desde chico una pertenencia que terminó pesando más que cualquier cálculo de carrera.
La elección también tuvo un costado futbolístico: en Francia, el arco quedó durante años bajo la sombra de Hugo Lloris y luego pasó a manos de Mike Maignan, mientras que en Argelia encontró una puerta abierta para competir, sentirse importante y empezar a construir una historia sin quedar encerrado en la comparación permanente con su padre.
El apellido, de todos modos, siempre viaja con él. Zinedine fue el héroe de la final del Mundial de 1998, cuando Francia goleó 3-0 a Brasil en París y levantó la primera Copa del Mundo de su historia y Luca, nacido apenas dos meses antes de aquella noche eterna, llega ahora a su propio bautismo mundialista por otro camino, con otra bandera y otra responsabilidad.
Como sus hermanos Enzo, Theo y Elyaz, Luca se formó en el Real Madrid. Su padre lo hizo debutar en la primera del club español, en un empate 2-2 ante Villarreal, pero la competencia con arqueros de elite como Keylor Navas y Thibaut Courtois lo empujó a buscar minutos lejos del Bernabéu.
En el gol de Messi en el primer tiempo el arquero mostró una lenta reacción. No fue tan esquinado
Después vinieron Rayo Vallecano, Racing de Santander, Eibar y Granada, donde recuperó continuidad. Así terminó de ganarse un lugar en la consideración de Vladimir Petković, el entrenador que lo llevó al desafío más grande de su carrera, la Copa del Mundo.
Su presencia ante Argentina estuvo en duda hasta hace pocas semanas ya que sufrió una fractura de mandíbula y mentón en un choque durante un partido del Granada ante Almería y debió acelerar la recuperación para llegar al Mundial.
Luca Zidane no busca escapar de su apellido. Le dio una lectura propia y ya no será solamente “el hijo de” porque comenzó a escribir su propia página mundialista.
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