Precisamente, una de sus amistades más cercanas lo definió como "un ser excelente, que supo tener la entereza y el coraje necesarios como para, luego de estar desaparecido, dedicarse a ayudar a las víctimas del gobierno militar".
Guido Carlotto fue, además, un activo colaborador de la entidad que fundara su esposa, luego de que su hija Laura fuera secuestrada en 1977, cuando estaba embarazada. Los restos recibirán sepultura hoy a las 11 en el cementerio local.
SUSCRIBITE a esta promo especial