Una suerte de pacto de silencio parece regir en el barrio desde que ayer al mediodía empezó a correr la noticia de la detención de Maiale, "el tano", como se lo conocía.
A pesar de esto, se pudo establecer que Amigo no era un desconocido para el imputado aunque la relación entre ambos siga en una nebulosa. En el barrio se aseguró que no era la primera vez que se veía estacionado al Escort cerca del almacén, en cuyos fondos se ubica la casa de la familia Maiale. Y que tampoco era la primera vez que se lo veía a Amigo dentro del rodado, como esperando. La sensación de algunos es que por alguna razón Amigo se llegaba hasta la casa de Maiale pero no ingresaba en ella.
Otros vecinos fijaron la habitual presencia de Amigo en la zona señalando que un pariente directo tendría relación con una remisería cercana.
UNA RELACION
Los investigadores manejan la hipótesis de que Amigo era conocido de una hija de Maiale, una muchacha de poco más de 30 años. Y que por allí podría caminar, acaso, una parte del móvil del crimen que por ahora se le imputa al almacenero. En ese marco ayer se supo que la víctima, entre otras actividades, promocionaba la concurrencia a un local nocturno de la zona del camino Centenario a través de la entrega de tarjetas de invitación. Un confidente deslizó que una parte de la pesquisa estaría orientada a establecer si alguna de las facetas de la vida nocturna y de los boliches podría tener alguna vinculación con el hecho. Buscan, concretamente, determinar si el disparador del homicidio pudo haber estado en esa actividad.
"Yo no solía comprar ahí; no me gustaba". La frase pertenece a una de las vecinas más antiguas de la zona de 528 entre 1 y 115 que ayer, como otros habitantes del barrio, intentaba digerir la noticia que desde el mediodía corrió como reguero de pólvora: la detención del almacenero Ciriaco Maiale como presunto autor del crimen de Amigo.
LOS VECINOS
La sentencia de la vecina se contraponía ayer con la opinión de otra que vive en el barrio hace cinco años: "para mi es gente normal, yo de todos modos no iba a comprar muy seguido porque por una cuestión de economía voy a un hipermercado. Nunca vi nada raro ni ninguna discusión".
En la ferretería que se ubica a pocos metros del almacén de Maiale, su propietario se muestra confundido: "yo no sé que pudo haber pasado; es más, yo creo que él no fue". El comerciante asegura que en muchos años de vecindad "nunca hubo problemas, a veces venía a buscar cambio, esas cosas de comerciantes vecinos. No recuerdo haber visto peleas con nadie y su humor era como el de toda la gente en esta época: a veces malo, a veces bueno".
Sobre 116, otro vecino que solía frecuentar el almacén pintó otra imagen: "el tano es un tipo de pocas pulgas y a veces, como dicen ahora los pibes, se le salía la cadena". El vecino, sin embargo, no dio referencias concretas sobre discusiones, peleas o entredichos que hayan sido protagonizados por Maiale.
"A veces estaba conversador y se quejaba de los hijos: que uno no trabajaba, que el otro esto y aquello pero nada anormal sino lo típico de todo padre que se preocupa", contó otro habitante del barrio.
¿Por qué Maiale portaba un arma? Aunque no hay registros confiables, en la zona hablan de que a pesar de estar a pocos metros de la comisaría 6º, el barrio no es seguro y los asaltos son moneda corriente.
Con todo, la sensación que imperaba ayer en el barrio era que el perfil de Ciriaco Maiale no coincide con la de un hombre violento, irritable, capaz de asesinar por una discusión menor como es el fastidio que produce un auto mal estacionado. Pero también quedó la sensación de que algunos vecinos evitaban discutir con el "tano" Maiale.
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