El comisario Gustavo Di Giulio, de 43 años, recibió entre cuatro y cinco balazos en la espalda y murió en el hospital de Monte Grande, mientras que la mujer que lo acompañaba, viuda del ex jefe de la seccional octava de Lanús, Jorge Echeverry, resultó ilesa.
"Matalo, bajalo que es policía", le ordenó un asaltante a su cómplice ni bien descubrió que su víctima era policía, relató una vecina de la zona que presenció todo el episodio.
Al momento del ataque, el jefe policial regresaba de la sucursal Burzaco del banco Provincia al que había acompañado a la viuda de su camarada a cobrar una pensión que la fuerza le otorga a los familiares de los caídos en cumplimiento del deber. Di Giulio se convirtió en el policía bonaerense número 38 asesinado en lo que va del año.
El episodio ocurrió pasadas las 14 en Ameghino al 1900, de esa localidad del partido de Esteban Echeverría, cuando el jefe de la seccional de Llavallol y la esposa de Echeverry regresaban a la casa de la mujer y fueron sorprendidos por entre seis y ocho delincuentes armados.
Según los voceros, Di Giulio conducía su Peugeot 405 y cuatro de los asaltantes, en un auto de la misma marca y color gris, se le pusieron a la par y lo amenazaron con armas, aparentemente con intenciones de robarle.
En ese momento, el comisario se identificó y sacó su arma reglamentaria, motivo por el cual los asaltantes decidieron atacarlo con todas sus armas por el simple motivo de que era policía: "Matalo, bajalo que es policía", exclamaron.
En medio del tiroteo, Di Giulio fue atacado desde otro auto -aparentemente un Volkswagen Polo rojo- por entre dos y cuatro asaltantes más que salieron en apoyo del primer grupo sin que el jefe policial lo advirtiera.
El policía recibió entre cuatro y cinco disparos en la espalda y cayó gravemente herido, momento en que los ladrones escaparon a gran velocidad.
Las fuentes dijeron que en el lugar del tiroteo se hallaron al menos 30 vainas servidas, todas de pistola calibre nueve milímetros.
El comisario fue trasladado de urgencia al hospital Santa Marina de Monte Grande, aunque murió cuando era asistido por los médicos debido a la gravísima lesión que sufrió.
La policía que trabajaba en el lugar dijo que por el momento no se detectó ningún faltante que indique que a Di Giulio le robaron pertenencias, mientras se aguardaba que la mujer que lo acompañaba se recupere de la crisis nerviosa que sufrió para declarar sobre lo ocurrido.
"La pobre mujer está muy mal, acaba de salir de una y ahora le tocó vivir de nuevo una situación similar", se compadeció un jefe policial que llegó al lugar ni bien se enteró de lo ocurrido.
Es que hace exactamente un mes y medio, el entonces jefe de la seccional octava de Lanús y esposo de la mujer a la que Di Giulio había acompañado al banco, fue asesinado de 14 balazos que le efectuaron delincuentes armados que pretendieron robarle.
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